Etiqueta: alegría

  • Pedir ayuda nos hace más fuertes, no más débiles

    Si hay algo que caracteriza a nuestra sociedad actual es la independencia e individualismo. Nos envían muchos mensajes del “happy wonderful” que nos dice que “tu puedes”, “primero yo” “hágalo usted mismo” y así consideramos que la autosuficiencia y la independencia ha de ser una de las características fundamentales de la persona. 

    Pedir ayuda nos hace fuertes…
    (más…)
  • Pero si ya sabemos como ser felices 

    ¿Cuántas veces nos lo tendrán que repetir? Como decía un humorista «cienes y cienes de veces». Lo sabemos, la ciencia nos lo repite. Estudios científicos lo avalan y esta semana más noticias sobre la felicidad y como conseguir. Nuevas propuestas nos dicen como conseguirla. Así que la pregunta es obvia ¿por qué no lo cumplimos?

    ¿Sabemos ser felices?
    (más…)
  • ¿En que te centras?

    Somos aquello a lo que le damos importancia. Da igual que sea de manera positiva o negativa.  Aquello que nos ocupa, aquello a lo que prestamos atención es lo que hace que seamos de una manera o de otra.  Desde un punto de vista positivo, si dedicamos tiempo a una afición, a una actividad, a algo que nos gusta, es probable que nos convirtamos en especialistas en esa materia, que la dominemos y seamos expertos en ella. 

    ¿En que te centras?
    (más…)
  • Un país llamado deseo

    Somos un país deseoso. Tenemos sueños, aspiraciones y metas que hemos de cumplir. Nos hacemos expectativas, planeamos la próxima escapada, las fiestas o la Navidad. Estamos en continuo planeamiento o deseo. Todo eso está muy bien sino fuera porque nos estamos olvidando un poquitito de vivir el presente

    ¿Deseamos?
    (más…)
  • Aceptación VS Resignación 

    No es lo mismo. Al menos no debería serlo. La aceptación es el lado positivo de la moneda; la resignación, el lado negativo.  Aceptar no es resignarse, aceptar es ver, comprobar, entender cosas, pero seguir luchando caminando. En cambio, la resignación es dar la vuelta, pensar que nada se puede hacer, que está todo perdido, que todo terminó.  

    Resignarse o aceptar
    (más…)
  • Una sociedad cansada

     No paramos. No tenemos tiempo ni para respirar ¡Estoy super agobiad/a! Y alguna versión más moderna de este cansancio ¡No me da la vida! ¡Necesito más horas al día! Estoy disponible 24/7 y eso es mucho. ¡No puedo más! Seguramente esas frases nos resultarán familiares. La habremos escuchado en alguna ocasión.  Vamos por la vida bastante cansados, deseando que llegue el fin de semana para cansarnos de ver series o para salir con amigos y cansarnos un  poco más con cualquier otra actividad.  

    (más…)
  • Ser el mejor 

    ¿Por qué no? Ser el mejor parece que, para algunos, es sinónimo de competitividad, de lucha e, incluso, se soberbia.  Sin embargo, ser el mejor, puede ser una buena meta, siempre que no estemos compitiendo ni envidiando a nadie.  

    Ser el número uno
    (más…)
  • No pienses la felicidad

     Ya lo sabíamos ¿no? Cuanto más lo piensas,  mas te cuesta. La verdad es que bien visto, parece una extraña paradoja. Cuando más deseamos algo parece como que más se aleja.  Pero no siempre es así, porque si no, nadie lograría sus metas. Por eso que es algo realmente extraño. Por un lado si queremos conseguir algo, pensemos por ejemplo en los deportistas, no paran de visualizar, pensar y prepararse para su objetivo, como forma de lograrlo. Y por otro lado, sucede que por mucho que queramos conseguir la lotería o la felicidad, parece que sólo que pensarlo y desearlo no basta. 

    Cuanto más pensamos en la felicidad, más se nos escapa
    (más…)
  • Se acabó lo bueno

    Durante esta semana escuché en varias ocasiones esta frase: Se acabó lo bueno. Como ya hemos dicho en otras ocasiones: Se encendió una luz roja al escuchar esa frase ¿Cómo que se acabó lo bueno? —dan ganas de responder— ¿O sea que ahora empieza lo malo? No nos cansamos de repetir que el diálogo que usamos tanto para expresarnos, como para hablarnos a nosotros/as mismos/as es fundamental. Y, en el fondo, lo que estamos afirmando con el se acabó lo bueno es que ahora empieza lo malo. Por tanto, para algunos trabajar es malo, estudiar es malo, volver a las ocupaciones habituales es malo, porque según parece lo único bueno es esta de vacaciones. 

    Tenemos que disfrutar del aora
    (más…)
  • Entre lo improbable y lo imposible 

    No es probable que lo consigas ¿pero es imposible? — Bueno, imposible, imposible… no. Entonces habrá que intentarlo. Con bastante frecuencia nos desanimamos, porque no se dan las circunstancias adecuadas, porque no había muchas probabilidades, porque era complicado y simplemente nos fuimos desanimando hasta dejar de intentarlo. Sin embargo, el éxito llega casi siempre en esa fina línea entre lo improbable y lo imposible. 

    (más…)