Desde hace tiempo se critica la psicología positiva. Hay quien dice que es un engañabobos y que es mejor ser realista y negativo que tener una mentalidad positiva cuando todo no va tan bien, esperando que todo cambie de manera mágica. De tantas lecturas y seguimiento que hacemos del mundo de la positividad, obviamente, hay que mirar estas alternativas y tienen su razón. Es más, en cierto momento llegué a cambiar el nombre de este espacio, porque estaba casi convencido que el mundo de la positividad, por si sólo no tenía mucho sentido. Y es ahí donde encontrado el punto para reflexionar sobre este aspecto.

Ciertamente los detractores de la visión positiva del mundo tienen razón cuando la “ponen a parir” por considerarla dañina cuando hay quien cree que todo irá bien simplemente por desearlo, que por verlo todo de color de rosas, todo va a ser rosado y no es así, de ahí el título de esta propuesta positividad activa. No basta sólo con desear que las cosas vayan bien, sino también ponernos manos a la obra.
Es una cuestión de actitud frente a la vida, se trata de una forma de caminar y proceder ante todas las cosas que nos suceden, que no son pocas. Ante la adversidad, seguramente no hay sólo dos opciones, sino tres.
La primera es la visión negativa: todo me pasa mi, que mala suerte, me han puesto el pie encima, estoy marcado para el desastre y todas esas lindezas que algunas personas se dicen a sí mismos y que no conducen a ningún lugar. Pongamos para ver los tres casos, algo muy frecuente y que nos puede afectar a todos/as: un atasco de tráfico. La visión negativa: siempre me pillan los atascos, tenía que haber salido antes, ¡mira que soy inútil!, ahora llegaré tarde, se van a enfadar conmigo.
La segunda es la visión positiva pero la que algunos han criticado con razón que sería la super wonderful y todo es maravilloso. Es ver el lado positivo de las cosas sin mirar mucho más allá. Me pilló el atasco de tráfico, pero está bien. Estamos todos atascados, nadie puede salir, así que no está mal, estar aquí, mirando por el lado positivo, hay mucha gente en atascos cada día y no pasa nada, así que voy a ser positivo/a, y mantener la calma, porque todo esta bien, no debo perder los nervios, sino aguantar como aguanta toda esta pobre gente.
La tercera, sería la visión Positiva Activa. No se trata sólo de ver el lado positivo de las cosas, sino sacarle algo de provecho. Ver el lado positivo, de manera realista y resistente. Me toca un atasco de tráfico, llegaré tarde, espero no tener problemas, pero voy a aprovechar para escuchar un audiolibro o para poner ese podcast que tenía atrasado o practicar un idioma escuchando algún programa que tengo guardado. También voy a aprovechar con el manos libres, para hacer unas llamadas que tengo pendiente y así voy adelantando algo de trabajo. Puedo hacer unos ejercicios de relajación, para estar más tranquilo/a y de ese modo tener un mejor día.
Con todo, no se trata de verlo todo de color de rosas y ya está. No basta con leer frases bonitas que simplemente adornan nuestra mente, pero no hacen nada. Se trata bien de buscar la positividad, buscar el cambio de manera activa, haciendo algo con aquello que nos ha tocado vivir, que no siempre es del todo bueno ¿te animas a buscar una positividad activa?
Deja una respuesta