¿Cómo va a ser eso? El dicho es al revés. Trata a los demás como te gustaría que te traten a ti ¿Ahora resulta que es al contrario? ¡No puede ser!
Parece que cada vez hay más empeño en volvernos locos/as. Parece que hay quien se empeña en rizar el rizo o darle una vuelta más de tuerca a todo lo que teníamos por cierto., siempre hemos escuchado: “Trata a los demás como quieres que te traten a ti”, ¿cómo es posible que ahora quieran darle la vuelta a esta afirmación?

La razón es sencilla y lo ilustramos con un ejemplo: Vamos por la calle y de pronto vemos que alguien tropieza y se cae. Normalmente, iremos hacia esa persona, le preguntaremos si se encuentra bien, ayudaremos a incorporarla, si necesita alguna ayuda o llamar a alguien, le facilitamos todo lo posible para que esté bien.
Bien, vamos al segundo caso: Tu vas por la calle, te tropiezas y caes. Rápidamente vienen a tu cabeza: ¡pero que torpe soy!, ¡mira que no fijarme en la baldosa que sobresalía! ¡Estoy siempre despistado! ¡Soy un desastre! ¡Ahora todo el mundo me mira! Y así podemos hacer una interminable lista de lindezas que nos podemos decir sin ruborizarnos.
¿Entiendes lo de trátate como tratas a los demás?
Generalmente, salvo algunas personas que tienen algún problema, tratamos a los demás con delicadeza, atendemos, escuchamos, somos pacientes, aconsejamos… sin embargo en nuestro diálogo interno nos fustigamos con mucha dureza. No nos dejamos pasar ni una. Somos bastante duros/as con nosotros/as mismas. Por tanto, será bueno empezar a pensar en tratarnos un poco mejor…
Así, cuando nos hablemos interiormente, vamos a preguntarnos ¿Cómo estás? ¿Qué puedo hacer para estar mejor? ¿De qué manera puedo ayudarme? ¿Cómo te puedo dar cariño? Dejando de lado aquellas palabras duras que siempre nos decimos.
Hay una clave importante que podemos analizarla detenidamente en la evolución de la persona: cuando somos pequeños pasamos tiempo con nuestra familia que nos cuida, luego socializamos y pasamos tiempo con nuestros compañeros de clase y con los maestros, luego con los amigos, luego la pareja, formamos otro nuevo hogar y así sucesivamente ¿pero cuánto tiempo pasamos con nosotros mismos?
Dicen, quienes han estudiado este aspecto, que la mayor parte de nuestra vida la pasamos con nosotros/as. Hay mucho momento de diálogo interno, hay mucho pensamiento y cosas que nos decimos. Por tanto, si nuestro diálogo interno es duro, negativo… ¿Cómo quieres que sea nuestra vida?
Por tanto, cambiemos la frase. Sigue siendo buena para tratar a los demás de manera correcta, pero añade esta idea: Trátate con cariño, con respeto, con buenas palabras, como tratas generalmente a los demás. No seas duro/a contigo.
Deja una respuesta