Etiqueta: postivo

  • Gracias… No hay de qué

    Es el final de una conversación normal. Dos personas hablan en mi presencia —no sé de qué, no soy cotilla para interesarme— pero sí escucho claramente el final. Gracias y no hay de qué. Todo bien hasta ese instante. Seguramente es lo normal en casi cualquier conversación entre personas que se han pedido algo o que tenían alguna duda y que fue resuelta, de modo que la persona solicitante agradece su atención y todo bien si no fuera porque la persona que responde —no hay de qué, miraba ya el móvil al final de la conversación. Respondió en modo automático, porque es lo conveniente, lo que hay que decir en esos casos, sin ningún tipo de interés, sin mirar a quien de verdad agradecía su colaboración.  

    (más…)
  • Mejor romper el vaso 

    ¿Cómo ves el vaso medio lleno o medio vacío? Es una pregunta que pulula para plantearnos si somos optimistas o pesimistas. Trata de analizar en que nos fijamos más si en lo que nos falta o en lo que tenemos. Seguro que has escuchado la frase… así que ¿qué eliges el vaso medio lleno o medio vacío? ¿En qué te fijas en lo que tienes o en lo que te falta? ¿Valoras más lo bueno o lo malo? ¿Cómo es tu mirada y tu pensamiento? Pues lo ideal es tirar el vaso a la basura.  Lo mejor es romper el vaso. 

    ¿Cómo ves el vaso?
    (más…)
  • Cuando se vayan los problemas, seré feliz 

    Pues no.  Con sus dos letras N y O. Seguramente es algo que sabemos, pero que no nos acaba de entrar en la cabeza. La cuestión es que posponemos todo o casi todo. Por lo que he hablado con mi “cocorota”, a ella le encanta estar tranquilita, sin que la molesten, en paz.  Disfruta muchísimo tumbada en la hamaca tomando un refresquito y que alguien la abanique.  Entonces, si aparece un problema, un reto o cualquier situación: pues ya más adelante lo veremos. Y así se nos instala en la cabeza que “mañana, si eso, vamos viendo…” Total que posponemos nuestra felicidad para más adelante. Ahora no soy feliz porque estoy agobiado/a en el trabajo… ahora no soy feliz porque estoy con exámenes… ahora no puedo estar feliz porque tengo que pensar en lo que voy a hacer de comer… ahora no soy feliz, porque tengo muchas deudas y cuando solucione “ya sí  eso” ya seré feliz. 

    ¿Cuando no tengas problemas serás feliz?
    (más…)
  • El deber de ser felices

    Parece que es una moda últimamente buscar entre los filósofos o la filosofía claves sobre la felicidad. No sé si es una moda o no, pero desde luego, si no fue o no es una preocupación por la filosofía el bienestar humano, pues, debería serlo.  Entiendo la filosofía como el conjunto de saberes que busca establecer los principios más generales que organizan y orientan el conocimiento de la realidad, así como el sentido del obrar humano. Probablemente, el sentido del obrar humano y la propia reflexión de la persona deberían estar encaminados a desarrollarse de la mejor manera posible o lograr su máxima expresión y esa debe ser la felicidad en su sentido amplio. Todo esto porque ahora es el turno de Immanuel Kant a quien se le atribuye el título de este post: «Tenemos el deber de ser felices». 

    Deber de estar felices
    (más…)
  • ¿Perdemos mucho el tiempo?

    Es una buena pregunta. En ocasiones tenemos la sensación de haber perdido el tiempo. En una reunión inútil, viendo series o películas que no nos decían nada, aburriéndonos, jugando con las pantallas… es terrible esa sensación de habernos perdido algo, que se nos fue un día, un fin de semana o cualquier otro instante en el que aparentemente no pasó nada. Sólo el tiempo poco aprovechado.  

    ¿Perdemos demasiado tiempo?
    (más…)
  • Cosas sencillas y mente curiosa

     Dos claves más para la felicidad, la sencillez —algo de lo que cada vez estoy más convencido— y una mente curiosa, ocupada, despierta y crítica, son otras claves que me parecen interesantes para lograr un poco más de bienestar.  No cabe ninguna duda de que recibimos muchísimas influencias y, aunque no queramos reconocerlo, hay muchas personas interesadas en manipularnos para conseguir beneficios.  Desde crear productos que no nos hacen falta para nada, pero que nos venden como híper necesarios para beneficios de algunos pocos. Por eso es que una combinación de sencillez y darle una vueltita a las cosas nos va a aportar muchísimos beneficios. 

    Lo sencillo nos aporta felicidad
    (más…)
  • Nuestra felicidad depende más de lo que tenemos en la cabeza que en los bolsillos

    No es una frase mía, es de Schopenhauer. Pero son de esas que te encuentras por ahí, no sé muy bien dónde fue, si fue un grafiti, en algún titular, en algún sobre de azúcar. Lo que está claro es que no me dejó indiferente. Son de esas frases que te impactan y que te apuntas, porque sabes que tienen mucha miga. En principio viene a recordarnos aquello que algunos —no todos— tienen claro: la felicidad no está en el dinero sino en otras cosas. Algo con lo que estoy de acuerdo, la felicidad está en nuestra forma de pensar, de ser y existir, no por lo que tengamos ¿y eso qué supone?

    La felicidad está en nuestra cabeza…
    (más…)
  • La soledad es buena consejera

    Nacimos solos y morimos solos. Vivimos solos . Bueno, me dirás que no, que no vivimos solos, sino que casi siempre estamos acompañados. Vivimos solos porque nadie puede vivir nuestra vida por nosotros/as. Somos los que tenemos que tener la conciencia de nuestra propia vida, algo que no pueden hacer otros/as. Es por eso que contradecimos el refrán para decir que la soledad es buena consejera. Tenemos el deber y la obligación de desarrollar una buena vida en soledad. Si no estás bien contigo mismo/a, ¿entonces con quién?

    Estar a solas de vez en cuando está bien
    (más…)
  • Una vida desde el aprecio

    Vamos demasiado rápido, ¿no crees? Más ahora que pasó la Navidad y ya estamos con el Carnaval encima. Es como un sinvivir, como dirían algunos. Parece como si fuéramos a 200 kilómetros por hora en la autopista, todo el rato y con deseo de parar, de salir, de detenernos en un área de servicio y tomarnos un descanso, respirar.  Pero parece que hay algo que nos obliga a mantener pisado el acelerador a fondo, siempre, todo el rato, sin mirar atrás y sin disfrutar del paisaje.  

    Apreciar lo que nos rodea…
    (más…)
  • ¿Cuánto te quieres?

    Seguramente poco. Y la cuestión es ¿por qué nos queremos tan poco? La verdad es que si lo consideramos en profundidad nos queremos poco y mal. ¿Te has fijado en las cosas que te dices? Que sí un desastre, que sí no doy una, soy incapaz, todo lo hago mal… entre otras lindezas que cada día se nos pasan por la cabeza. Y es por eso por lo que quizá, no sé si como propósito de año nuevo, deberíamos aprender a querernos un poco. 

    (más…)