No todos los sueños son posibles

El pensamiento positivo nos vende que todo es posible. Sólo tienes que desearlo y el universo se configura para que así sea. Hace unos años se publicó y fue un éxito de ventas un documento que hablaba de la ley de la atracción, donde todo aquello que deseabas lo conseguías. Desde ahí muchas personas se han puesto manos a la obra para afirmar que todo lo que te propones lo puedes conseguir, sólo hay que desear, pensarlo de corazón y, como por arte de magia, todo sucede. Pues siento decirte que no. No es así. No todos los sueños son posibles. Aunque hay una buena noticia: no todo lo que sueñas es posible, pero si  te pones en marcha te acerca a ese sueño ¿entonces en qué quedamos?

No todos los sueños son posibles porque yo puedo soñar que voy a batir el récord del mundo de velocidad y voy a bajar la marca de los cien metros lisos por debajo de siete segundos. Eso, de momento, no es posible. Por mi edad, mi falta de entrenamiento no conseguiré bajar de los diez segundos. Sin embargo, sí que podré ser un buen corredor si me entreno. Esa es la diferencia. No basta sólo con soñar, no basta sólo con desear, sino que hay que ponerse manos a la obra.

Hemos creído que para conseguir algo basta con desearlo y soñarlo. Las frases de Mr. Wonderful nos dicen que todo es posible, alguna parte de la literatura positiva, también afirma que todo es posible si lo deseamos, si ponemos nuestro empeño. Pero ¡Eso no basta! 

No puedo ser bueno cantando si no canto. No puedo ser bueno en carrera de cien metros lisos si no hago deporte, no podré completar una maratón si no me pongo a correr unos pocos metros cada día, no podré tocar un instrumento si no practico cada día.

Se le atribuye a Picasso la frase «Cuando llegue la inspiración, que me encuentre trabajando». Esa es la clave. Un gran artista, un enorme deportista, un admirado cantante, no tropezó y se encontró con el éxito, sino que, durante muchas horas practicó y practicó hasta que consiguió alcanzar el éxito.

Por tanto la idea es entender que no basta con soñarlo, no basta con desear, sino que hay que ponerse en camino. Hay que soñar despierto, con los pies en la tierra, con trabajo y dedicación. Es verdad que algunas son afortunadas y por distintas situaciones (familiares, sociales…), tienen mayor predisposición para alcanzar los sueños. Pero para la inmensa mayoría, si queremos alcanzar los sueños hemos de empezar a practicar, trabajar, ponernos en marcha, casi ningún buen logro cae del cielo. Todo tiene detrás mucho trabajo y perseverancia.

Así, por tanto la propuesta positiva será soñar despierto, ponernos en marcha hacia aquello que queremos lograr ¿Te atreves?

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *