Siempre En Positivo

Siempre en Positivo

  • En un mundo crispado 

    El otro día estaba en una reunión y antes de empezar a trabajar, como es normal, se trataron temas de actualidad ¡estaba más perdido que un ciego en un campo de minas!, como si me hablaban en chino. No entendía nada.  En estos casos es bastante aconsejable asentir con interés, como si conocieras todos los detalles de las noticias y tan pancho. Si tienes oportunidad de opinar algo porque tienes algún detalle, lo haces y sales tan feliz.  

    Un mundo crispado
    (más…)
  • Maldito pasado que ensucia el presente  y difumina el futuro

     Dicen  los neuropsicologos y quienes entienden de eso, que nuestro cerebro no es un pen drive, ni un disco duro. Esto es que en una unidad de guardado informático, ponemos una foto, un documento, un vídeo o cualquier cosa y la recuperamos pasado el tiempo en idénticas condiciones a las que pusimos. Sin embargo, con nuestros recuerdos no pasa lo mismo.  

    (más…)
  • Tal día como hoy… hace 16 años

    Nacía este blog. Hace tiempo tuve la santa paciencia de darle hacia detrás al feed de publicaciones y buscar la primera. La encontré en un día como hoy hace 16 años. 855 entradas o publicaciones —856 con esta— que más o menos cuadra con una publicación semanal, puede que en alguna ocasión publicara más de una a la semana.

    (más…)
  • ¿Vivimos o sobrevivimos?

    Aquí sobreviviendo… ¡buuf, vaya frase! Para enmarcar y tirar al fondo del mar ¿cómo podemos decirnos estas cosas? Más allá de una frase que pueda sonar más o menos simpática, dependiendo del contexto, no debería estar dentro de nuestro vocabulario.  Son de las típicas cosas que decimos y nos decimos y que hacen más daño del que pensamos. No deberíamos usar nunca, nunca, jamás este tipo de expresiones. 

    (más…)
  • Esto es lo que hay 

    Eso fue lo que me dijo: “Esto es lo que hay”. Simple, fácil, sin mucho más que aportar. Es lo que hay sin más. Bien. Me pareció una frase maravillosa. Porque ciertamente, es lo que hay.  Tratar de buscar otras opciones, pensar que mejor que hubiera sido de otra manera, ojalá que pudiera, si no hubiera sucedido como ocurrió… y cientos de lamentaciones más que no van a ninguna parte. Porque no hay más amigos: esto es lo que hay. 

    Esto es lo que hay
    (más…)
  • Una vida perfecta

    Lo vemos en las películas, ahora también en las series. El personaje de turno vive en una casa de tres mil metros cuadrados, tiene una piscina olímpica en su jardín,  cincuenta coches deportivos en su garaje y una familia colgate que sonríe con una dentadura perfecta todo el tiempo. Luego ya empezarán las miserias y los problemas, pero de entrada, la cosa pinta increíble: el modelo al que todos/as deberíamos aspirar. 

    ¿Una. ida perfecta?
    Leer más: Una vida perfecta

    Insisto en lo que vemos, porque de algún modo, lo que miramos se convierte en el modelo a seguir, a lo que deberíamos aspirar. Lo cual, sin duda es un engaño. Vamos a las redes sociales: el paisaje perfecto, con el encuadre perfecto se muestra en la pantalla. También sonrisas colgates, cuerpos danone y mucho más podemos ver simplemente deslizando el dedo.   Además, por si fuera poco, en esas mismas redes sociales nos aconsejan —previo contrato y pago por una firma comercial— cuál es el mejor sistema para bajar de peso, que deporte hacer o que comer para estar más feliz. 

    ¿Cuántas series, películas se muestran vidas extraordinariamente normales? ¿En cuántas aparece una persona normal que dedica cada día a realizar su trabajo, con sus problemas para llegar a fin de mes, con la educación de los hijos y los quehaceres diarios?  ¡Claro! No tiene enganche.  Ver una vida de lujo y maravilla, si que nos impresiona… 

    Pero es que la felicidad no es tener una vida perfecta, sino aprender a vivir cada día con dignidad. Aceptar los situaciones de cada día como grandes lecciones que nos enseñan el camino que hemos de recorrer. “Ser feliz es dejar vivir a la criatura que vive en cada uno de nosotros, libre, feliz y sencilla”

    La vida perfecta no existe. La vida perfecta es un ideal que nos han querido imponer para atontarnos un poco y sigamos esperando el gran momento de éxito o felicidad que nunca llega… Los buenos ingredientes de la felicidad son la gratitud, el perdón, la humildad, el coraje de amar. 

    Y termino: estas ideas no son mías. Es un guiño al Papa Francisco a quien acabamos de despedir y de quien se ha hablado, visto y  leído tanto durante esta semana. Hace tiempo hablaba de la felicidad en esos términos que puesto entre comillas y me ha inspirado para esta reflexión…

    Gracias

  • No te salgas de tu zona de confort

    Si. Has leído bien. NO TE SALGAS de tu zona de confort. Hace algún tiempo que tuve consciencia del valor del lenguaje, de la importancia de lo que decimos y de cómo nos hablamos.  Es frecuente escuchar “hay que salir de la zona de confort” o también que el lugar donde aprendemos es “saliendo de esa zona de seguridad o tranquilidad”. Como además, escuchamos estas frases de personas entendidas, gurús y otros personajes de esta jungla del crecimiento personal, damos por hecho que están en lo cierto, sin cuestionar nada. 

    no te salgas de tu confort…
    (más…)
  • Sé el albañil de tu vida

    Has leído bien. Tienes que ser el albañil de tu vida.  Vale, bueno, es verdad queda más bonito “Tienes que ser el arquitecto de tu vida”, pero no, es mucho mejor ser el albañil de tu vida. Y, hasta si me apuras mucho, deberías ser el peón de tu vida.  Claro que la frase no tiene tanto enganche, ni llama la atención, ni queda tan bien en tu estado de la red social. “Soy el peón de mi vida” Queda un poco cutre ¿no? Soy el albañil de mi vida, no tiene tanto enganche, pero tiene gracia y además es lo que tendríamos que hacer. Deberíamos, sin duda, ser peones o albañiles de nuestra vida. 

    Sé el albañil de tu vida
    (más…)
  • No te acostumbres 

    No sé si tienes algún problema leve de salud del que no te habías dado cuenta. Tal como la pérdida de algo de visión, algo de audición o una leve molestia en cualquier parte del cuerpo. Espero que no, que todo vaya perfectamente bien. O puede que, tengas algo y ni siquiera seas consciente de ello.  Es decir, has ido perdiendo agudeza visual o auditiva, cojeas un poco y no te das cuenta porque nos vamos acostumbrando. Tomamos esa anomalía como algo absolutamente habitual y propio de nuestro cuerpo. 

    Nos acostumbramos con facilidad
    (más…)
  • No cierres tus redes sociales

    Desde muchos ambientes se nos invita a desconectar de las redes sociales. Dañinas para la salud, ladronas de tiempo, nos enganchan, nos creamos una realidad que no existe, problemas de salud mental y un largo etcétera. Total que las redes sociales son el demonio. Así que lo mejor será eliminarlas para siempre de nuestras vidas ¿o no?

    No cierres tus redes
    (más…)