Si. Has leído bien. NO TE SALGAS de tu zona de confort. Hace algún tiempo que tuve consciencia del valor del lenguaje, de la importancia de lo que decimos y de cómo nos hablamos. Es frecuente escuchar “hay que salir de la zona de confort” o también que el lugar donde aprendemos es “saliendo de esa zona de seguridad o tranquilidad”. Como además, escuchamos estas frases de personas entendidas, gurús y otros personajes de esta jungla del crecimiento personal, damos por hecho que están en lo cierto, sin cuestionar nada.










