Categoría: Vivencias

  • ¿Importará dentro de un año?

    Seguramente no. Pasado ese tiempo, es probable que ya no sea tan importante. Pues entonces ahora tampoco ¿Entonces para que nos estamos preocupando? Se trata sin duda de una pregunta que nos podemos hacer con frecuencia y que nos ayudará a vivir más felices.

    ¿Te importará dentro de un año?
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  • Desculpabilizar el no

    Ernesto es una de esas personas siempre alegres y positivas. Un tipo legal del que te puedes fiar y con el que un apretón de manos basta para comprometerse en lo que sea. Es alguien honesto y sincero, al que le gusta cumplir su palabra y que cuando empezaba algo llegaba hasta el final. No importa que sea un puzzle, un libro o un proyecto. Si empezaba algo lo cumple. Es una de esas personas optimistas que tenía una visión positiva de la vida. Pensaba que lo mejor de entrada era no negarse, que luego ya habría tiempo de hacerlo. Así, para cualquier cosa que lo necesitaban, no daba un no por respuesta. Generalmente contestaba afirmativamente.

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  • El éxito es un fracaso

    No debería ser. El éxito siempre es éxito ¿A quién no le gusta ser una persona de éxito? ¿Quién no quiere conseguir sus metas o logros en la vida? En el fondo todos deseamos tener éxito. Sin embargo, el éxito en sí mismo no nos aporta demasiado, cuando todo va bien, cuando la vida nos sonríe, cuando conseguimos todo aquello que nos proponemos, seguramente no estamos aprendiendo nada. El éxito visto así, no tiene mucho sentido, tiene algo de fracaso.

    ¿El éxito nos enseña algo?
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  • Lo que no se siente se resiente

    Que no me pase nada, que no me pase nada malo, que no me pase nada malo… de tanto repetirlo, le pasó. Me contaron de una persona que quería evitar a toda costa el sufrimiento. Su vida era una especie de equilibrio, iba como al borde del abismo, siempre con un miedo, a veces desorbitado, para que nada le sucediera. No quería llegar tarde nunca a una cita, se miraba al espejo en muchas ocasiones para salir de casa impoluto, pero de una manera especial, tenia muchísimo miedo a un accidente de tráfico. Hasta que el accidente lo encontró. Tuvo un accidente de tráfico: ¡Con todo el cuidado que pongo! —se lamentaba— y me dan un golpe por detrás inesperado.

    A veces lo que tratamos de evitar nos aparece…
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  • Haz un gesto

    Hace algunas semanas he descubierto que algunos dispositivos electrónicos, especialmente los relojes, obedecen a ciertos gestos. Cerrar el puño, mover los dedos es detectado por el reloj y realiza algunas operaciones sencillas como cerrar una aplicación o abrir otras. No les pido que se compren un reloj para usar los gestos, sino que incorporen algunos gestos a su vida.

    Haz algún gesto…
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  • Quien da lo mejor de sí mismo, no se lamenta

    El partido no había ido bien. El resultado no fue bueno y el equipo estaba abatido. El entrenador se quedó sin palabras porque sabía que aquella fue su última oportunidad. Durante la semana le llamarían para cesarlo. Entre tanto caos, en un rincón del vestuario había un jugador, sonriente, motivado, con sus rituales y alegría característica que nadie podía quitarle. En entrenador se acercó a él, entre molesto y sorprendido, para preguntarle ¿Por qué no estás triste como todos? El simplemente dijo: Cualquiera que lo ha dado todo en el partido no puede estarse lamentando” Por lo que el dirigente se dio media vuelta y se fue

    quien pone pasión en lo que hace no se lamenta…
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  • No se quien soy

    Si alguien te dice no sé quien soy ¿qué le responderías? ¿Qué le dirías?

    Seguro que lo primero que se te pasa por la cabeza es que esa persona está loca ¿Cómo no vas a saber quien eres? Eso es imposible. Si es alguien conocida, le dirás su nombre, te conozco desde que… siempre hemos estado aquí allá, hemos vivido, hemos hecho, hemos trabajado… y daremos un montón de cualidades. Pero y si nos insiste. No sé quien soy. Seguro que nos desesperamos.

    ¿Sabemos quienes somos?
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  • No te desesperes

    La semana pasada perdí las llaves. Si perdí las llaves del trabajo, pero aparecieron. Así de sencillo. Sucedió que cuando iba a abrir la puerta para salir, las llaves no estaban ¡Vaya desastre! ¿Y ahora qué? Voy a decírselo a mi superior, para que me den unas nuevas, a lo mejor tendrán que pedir que cambien las cerraduras, puesto que si alguien las encuentra podrá entrar. Además estaban identificadas con esa tontería de etiqueta que le ponemos a las llaves diciendo de dónde son. Ahora que lo pienso ¡vaya disparate lo de poner nombres a las llaves! Si se nos pierden le estamos diciendo a quien las encuentre: estas son las llaves de tal sitio: vete y entra. O puede que si las encuentra una buena persona, las devuelva. Bueno pero no hay que desviarse del tema: No hay que desesperarse en un primer momento, aunque sea un duro golpe. Con calma las cosas se resuelven de mejor manera.

    No es bueno desesperarse
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  • Y la cosa no llega

    Marta empezó tras el verano en un trabajo nuevo. Era en lo que había estudiado y realizado un master, era el sueño de su vida. No se podía creer que finalmente pudiera trabajar en el puesto para el que se había preparado durante tanto tiempo. Cuando se incorporó en septiembre era la persona más feliz del mundo, con muchísimas ganas y pasión, entregando mucho más de lo que debía. Marta, hace unos días, tras meses de duro trabajo, tras las vacaciones de Navidad, no quiere incorporarse, dice que no le gusta su trabajo.

    Cuando la felicidad no llega…
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  • Personas medicina

    En una reunión, de estas que tantas vivimos durante las pasadas fiestas, me fijé en una persona que iba de una a otra persona hablando con casi todos/as ¡qué persona más sociable! —pensaba— es capaz de aproximarse a cualquier grupo, conversar durante un rato y luego con otro. Sin embargo, al tiempo reparamos en un pequeño detalle. Cambiaba de grupo en grupo porque dejaban de hablar con ella. Al tiempo nos llegó el turno y se aproximó hacia donde estábamos. Su conversación era sobre los problemas que tenía. Hablaba de su salud, de lo lamentable que eran sus compañeros/as de trabajo. Así que claro, se movía de grupo en grupo, porque todo el mundo, tras unos minutos le dejaban de lado.

    Busquemos personas medicina en nuestro entorno
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