No debería ser. El éxito siempre es éxito ¿A quién no le gusta ser una persona de éxito? ¿Quién no quiere conseguir sus metas o logros en la vida? En el fondo todos deseamos tener éxito. Sin embargo, el éxito en sí mismo no nos aporta demasiado, cuando todo va bien, cuando la vida nos sonríe, cuando conseguimos todo aquello que nos proponemos, seguramente no estamos aprendiendo nada. El éxito visto así, no tiene mucho sentido, tiene algo de fracaso.









