Ya lo sabíamos ¿no? Cuanto más lo piensas, mas te cuesta. La verdad es que bien visto, parece una extraña paradoja. Cuando más deseamos algo parece como que más se aleja. Pero no siempre es así, porque si no, nadie lograría sus metas. Por eso que es algo realmente extraño. Por un lado si queremos conseguir algo, pensemos por ejemplo en los deportistas, no paran de visualizar, pensar y prepararse para su objetivo, como forma de lograrlo. Y por otro lado, sucede que por mucho que queramos conseguir la lotería o la felicidad, parece que sólo que pensarlo y desearlo no basta.









