La felicidad es una conciencia en paz

Se habla mucho de la felicidad. Aquí hablamos mucho de felicidad y de bienestar. Con cierta frecuencia —no se si lo han leído en diferentes medios—, se anda difundiendo sobre los ingredientes de la felicidad. Que si el dinero no da la felicidad, que si la felicidad se encuentra aquí o allá. Hábitos para lograr la felicidad, cosas que hacen las personas felices y un sin fin de elementos y argumentos para encontrar la felicidad.  

Con frecuencia se confunde felicidad con placer y quizá ese sea el mayor peligro. Interpretar que la sensación de bienestar placentera que nos producen las vacaciones es la felicidad. Tal vez piensen en el placer que nos produce un encuentro con personas o disfrutar de un momento concreto, puede ser felicidad. Sin embargo, esos son momentos especiales, pero que no duran siempre. Ese es el problema por el que algunas personas dicen no encontrar la felicidad, porque dicen sólo dura unos instantes: las vacaciones, el subidón de una fiesta o relación efímera, una compra que nos hace feliz, pero todo eso se desvanece con el tiempo.  

Hace unas semanas escuchamos la frase que da título a este post «la verdadera felicidad es una conciencia en paz«. Y nos pareció sencillamente maravillosa.  La apuntamos, para no olvidarla y toca hoy repensarla, puesto que cabe la pregunta ¿por qué la felicidad es una conciencia en paz? Por algunas razones que enumero: 

Una conciencia en paz, significa que generalmente se duerme del tirón. No hay problemas en uno de los principales momentos de la vida de la persona, el descanso. Se duerme bien, se vive mejor. No en vano Voltaire ya lo dijo «no hay mejor almohada que una conciencia tranquila» No significa que todos nuestros problemas estén resueltos, que seamos ricos y que todo vaya bien. Significa que hemos hecho las cosas lo mejor posible durante la jornada y que llega el tiempo de descansar sabiendo que al día siguiente podremos seguir solucionando cosas, pero ese es el momento de desconectar y descansar en paz, sabiendo que lo hemos intentado.

Una conciencia en paz es saber que no estamos en conflicto con nada ni con nadie. Es posible que haya personas a las que no le caigas bien, como también hemos visto en la sabiduría popular en dichos como «no le puedes agradar a todo el mundo porque no eres una botella de buen vino» Así que habrá personas que no les eres simpática. Pero la clave no está en lo que los demás piensan, sino en lo que piensas tu. Así que la cuestión es que a ti no te caiga mal nadie, procura tener una relación adecuada con todas las personas. No odies a nadie. Eso nos da mucha paz. 

Otra clave es la forma de ir por la vida. Por ejemplo hay personas que no dan los buenos días porque casi nadie contesta. Pero cuando damos los buenos días, quienes tenemos el buen día somos nosotros y se lo queremos desear a los demás. Si ellos no lo quieren es su problema. Nosotros a seguir teniendo y deseando los buenos días. Hay que ir de ese modo por la vida. Deseando paz, dando paz, cultivando la paz. 

Obviamente la paz se practica en el día a día. No podemos ir dando golpes, maltratando las cosas, hablando de forma violenta y con otras actitudes negativas. De esa manera la paz no está en nosotros, sino que tenemos una actitud muy negativa y no es nada buena para nosotros ni para nadie. Para tener paz tenemos que cultivarla cada día con cada una de nuestras acciones, 24/7 como se suele decir 

Para no alargarnos demasiado la paz y la tranquilidad nos permite tener las emociones en orden, reaccionar adecuadamente en cada instante, evitando el malestar y teniendo mucha más salud. 

Compartimos un último tip corto que también puede ayudarnos y es la mítica frase de la Santa Madre Teresa de Calcuta y que decía que la paz comienza con una sonrisa. Así que no te olvides de poner un poco de humor y una sonrisa cada día en tu vida y la paz estará contigo. 

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