Nosotros contra ellos

Nuestra sociedad esta polarizada. No cabe ninguna duda. Es muy frecuente que hagamos grupos en torno a nuestra ideología o forma de ser. Nos relacionamos entre iguales para desprestigiar o distanciarnos del resto. Somos nosotros contra ellos.

Nosotros contra ellos

Conmigo o contra mi. No hay opciones intermedias. Eres de derechas o izquierda, republicano o conservador, del Madrid o del Barca; te gusta el heavy o la música clásica, te encanta el regaetón o lo detestas fervientemente. No hay opciones intermedias, en la sociedad nos hemos polarizado de una manera preocupante, porque nos cerramos al diálogo, al entendimiento y a la amistad. No es posible, siquiera hablar, compartir, expresar ideas con alguien que es diferente, porque somos nosotros contra ellos.

De algún modo todo comenzó con nuestros orígenes. Las personas se agrupaban para protegerse, procurarse alimento y sus necesidades básicas de apoyo. Con el tiempo, todos los que no pertenecían a ese clan o grupo, son ellos, los otros, los que no están con nosotros, de los que tenemos que defendernos y con los que no podemos intimar. Es otro grupo distinto, son ellos.

Eso se transforma en la sociedad actual, primero en pequeñas células de nosotros, formadas en las familias, siempre que haya buen entendimiento en su interior, los vecinos, las otras familias, el resto de la sociedad, son los otros.

Esa rivalidad, luego se desarrolla en el tiempo de estudios: los frikis, los empollones, los que les gusta el fútbol o el baloncesto, los guay, los no tan populares, los normales… y así, un sinfín de tribus dentro de ese espacio, donde también somos nosotros los que estamos contra ellos.

Esa polarización, como es lógico, no es nada buena. Así que la clave será, preguntarnos ¿qué podemos hacer ante esta situación? Ante el nosotros o ellos?, ante el enfrentamiento de nuestro clan, contra el otro, la clave será ponernos en perspectiva del yo ¿Qué pienso yo de esa situación? Interpelarnos acerca de los porqués de esa situación ¿tengo que elegir entre un equipo u otro? ¿Tengo que ser de este partido político y estar en contra del otro? ¿No habrá puntos en común o aspectos positivos de cada uno?

La tan famosa empatía se convierte en una utopía. No somos capaces de ponernos en el lugar de los otros/as. No somos capaces de salir del nosotros para ir al encuentro de ellos. Generalmente nos quedamos muy cómodos en nuestra situación protegidos en nuestro clan.

Por eso la propuesta de esta semana será intentar buscar puntos positivos y buenos en “los ellos” Puede que ese partido político contrario, plantee alguna buena propuesta o ese equipo contrario, también juegue bien. Trata, por tanto de ver con verdadera empatía, para construir un mundo mejor y más justo.

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