Las piedras en el camino

Estamos aquí para vivir y ser plenamente felices, para desarrollarnos en todo nuestro potencial. Sin embargo, siempre surgen algunas piedras en el camino. Algunas cosas que deberíamos tener en cuenta para que, cuando se produzcan, se encienda en nosotros una luz roja y nos indique que algo no está bien. Como una especie de luz intermitente en el salpicadero de nuestro coche, que avisa de algún fallo que debemos revisar en nuestro vehículo. Vamos a ver cuáles son esas lucecitas que debiéramos tener en cuenta.

A veces nos encontramos con caminos pedregosos

La frustración: A veces, cuando las cosas no nos salen como queríamos, puede que reaccionemos de manera negativa o violenta. Obviamente, si ocurre en una ocasión, no pasará nada, pero si esa intolerancia a la frustración se produce con mucha frecuencia, será como una especie de semilla, que la vamos alimentando, cada vez más hasta que nuestra vida se convierte en algo gris.

La Negatividad: Especialmente en personas de nuestro entorno. Puede que nos rodeemos de personas que nos están quitando nuestro brillo, que nos van robando nuestra alegría y felicidad, porque ven todo negro y negativo, algunos indicadores de la negatividad en personas cercanas, pueden ser: no se alegran con tus éxitos, se burlan con frecuencia de ti, te ignoran en determinados momentos, sientes que no te escuchan cuando les hablas… son algunas cosas que nos pueden decir que algo no anda muy bien…

Creerte el centro del mundo. Pues resulta que no. No estás sólo/a. Puedes que seas una estrella en alguna modalidad que dominas, pero seguro que hay areas de tu vida en la que puedes mejorar. No eres lo más importante, no tienes las mejores ideas, porque siempre tenemos margen de mejora, siempre hay algo que añadir, algo que mejorar en tu proyecto. Justo lo contrario nos da más felicidad, trabajar con los demás, actuar en equipo

La Culpa Es una piedra grande. Podemos sentirnos todo lo culpable que queramos, pero eso no va a solucionar el problema que originó esa culpa. Generalmente nos sentimos culpables por acontecimientos del pasado que no podemos modificar. Por eso la culpa, si tiene algún sentido es para aprender de ella o para pedir disculpas a quien hayamos hecho sentir mal. Estar dándole vueltas a algo por culpa de… es un error tremendo que no tiene sentido.

El individualismo y vivir sin amistades. Nos hemos hecho eco aquí de estudios que se van divulgando desde hace meses en relación con la longevidad. Esos análisis apuntan a que un motivo para ser más feliz y para vivir más, es tener personas cercanas de confianza y amistad. Si tienes familia, amigos, compañeros, con los que compartir tu vida, perfecto, si no es así, deberías ir buscando… Puesto que la felicidad siempre es en compañía de los demás. El individualismo no nos lleva a ningún lado, por muy satisfactorios que pueda parecer en un primer momento.

Tu y tus pensamientos. Hay que controlar a la loca de la casa. Eso decía santa Teresa, refiriéndose a nuestra cabeza, porque siempre van a su aire, siempre estamos trabajando y pensando. La cabeza nunca para. Por tanto una luz roja es cuando alimentamos pensamientos nocivos y negativos como el rencor, la rabia o el no puedo, no sirvo, no valgo.

Limpiemos nuestro camino. Miremos bien el sendero que pisamos de modo que allanemos la senda de la tranquilidad y la felicidad, eliminando esas piedras que a veces están por sí mismas y otras veces las colocamos nosotros mismos.

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