El poder de sumar

Quería titular esta entrada “mas es más” pero me parecía simplona. Pero en realidad la idea es esa: Cuanto más haces más cosas consigues, más creces, más mejoras… En este caso, este texto no se fundamenta en algo que he leído, una vivencia o artículo como otras veces, sino que me inspira la experiencia personal de ver como se puede crecer en muchos aspectos. Ayer me hice un pateo de veinte kilómetros y terminé bien. Obviamente para quien corre maratones o triatlones eso será una bobería, pero para alguien con cierta edad y algunas deficiencias físicas, es todo un reto increíble.

Más es más

Ilustro con otros dos ejemplos. Hace cuatro años me propuse retomar el buen hábito de la lectura. El reto consistía en, al menos, leer un libro al mes y este año llevo 38 libros leídos, que promedian más de cuatro. Me gusta mucho la bici y recuerdo que cuando empecé a salir asiduamente me conformaba con da un paseo de entre quince y veinte kilómetros, ahora no me vuelvo sin hacer los treinta en un tiempo similar.

No se trata de un elogio a mis cualidades, sino en considerar que cuanto más practicamos, cuanto más hacemos, más sumamos, que más es más siempre. Sin embargo, me gustaría ponerlo en el lado contrario que es lo más preocupante y que deberíamos luchar con todas nuestras fuerzas contra el menos es menos que es super peligroso.

Es decir, cuanto menos deporte hago, menos caminaré, menos me moveré, hasta llegar a una vida sedentaria y estaré peor. Cuanto menos leo, menos ganas, menos motivación y acabaré sin ser capaz de leer un titular de una noticia. Si dejo de escribir, cuando me vaya a poner frente a un teclado dentro de un tiempo no me saldrá una palabra. Y así con casi todos nuestros hábitos y actividades.

Eso no significa que ese índice de progreso me lleve a hacer veinte kilómetros ahora, treinta mañana y diez maratones en un mes, porque el cuerpo, con el paso de los años estará más fatigado y no tendrá la misma capacidad, sino que somos capaces de sumar en actividades posibles para cada uno de nosotros/as.

La propuesta positiva que quiero proponer es que NO NOS DIGAMOS NUNCA: ya no puedo aprender un idioma, ya no puedo salir a caminar porque estoy mayor, ya no puedo aprender a tocar un instrumento, ya no puedo aprender a subirme en bici o tener una moto, porque soy mayor. Estaremos en la dinámica de menos es menos y así cada vez seremos capaces de hacer menos cosas cada día, hasta que nos apaguemos definitivamente y seamos muertos en vida.

Sigamos sumando, sigamos creciendo. No miremos la vida como una caída o una marcha atrás, como una llama que se apaga, miremos siempre con optimismo, dentro de las posibilidades que nos permita nuestro cuerpo, seamos capaces de mantenernos vivos, ilusionados/as y motivados/as para aprender, para crecer, para sumar.

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