Generalmente tenemos recursos para salir adelante en casi cualquier situación. Sin embargo, no somos conscientes de poder enfrentar esos desafíos hasta que se presentan ante nosotros. Es posible que nos preguntemos ¿Cómo es posible que una persona sea capaz de correr durante horas o escalar una montaña muy alta? Pensaremos que para nosotros es prácticamente imposible. Es probable que para esas mismas personas, hace años, esos retos eran inimaginables, pero lo tomaron como un desafío y lo consiguieron.

Seguramente un ejemplo de un gran atleta, nos parecerá alejado de nuestra realidad, pero si bajamos el nivel y vemos actos cotidianos, habrá cosas que nos parecen imposible, pero que podemos lograr. Hay quien no se atreve a subir en bicicleta o quien, le resulta complicadísimo aprender un nuevo idioma, adaptarse a los cambios tecnológicos o cambiar de dispositivo electrónico porque tiene un sistema operativo distinto.
Si nos dejamos vencer por ese modo de pensar y actuar, seguramente nos perdemos muchas oportunidades de cambio, de mejora personal y de progreso en nuestra vida. Una vieja sentencia dice: “no sabia que era posible hasta que lo intentó”. Muchas veces es así, creemos que no es posible, estamos convencidos que no podemos y eso es lo peor para nuestra mente, porque nos encasilla en un lugar y nos impide avanzar.
La iniciativa, creer que es posible, es una manera de progresar. Dicen que el desafío, creer que podemos, es la gasolina de la motivación. Si consideramos lo contrario no llegaremos lejos, pero si somos capaces de visualizar, de intentar, de proponernos algo, seguro que estaremos más cerca.
Hay quien considera precisamente que el éxito hay que salir a buscarlo. Picasso decía que, cuando viniera la inspiración lo pillara trabajando”. No podemos esperar a lograr grandes cosas, sentados en nuestro sillón de la comodidad. No es posible un logro, sin intentarlo. La vida nos desafía continuamente para ser cada día un poco mejores.
Tenemos un enorme potencial que hemos de desarrollar. Tenemos una enorme capacidad de perseverancia y seguir adelante. Con paciencia y fuerza somos capaces de lograr cotas que no habíamos pensando nunca. La vida nos desafía cada día para intentar nuevas cosas, para vivir de manera distinta, para lograr ser mejores personas. Únicamente tenemos que dar el paso y salir de nuestro espacio, tomar esa oportunidad como un desafío e ir a por ello ¿Te atreves?
Deja una respuesta