El dicho es el contrario: la curiosidad mató al gato, imagino que lo sabes. Pero probablemente pueden imaginar tambien que, muchas veces, la curiosidad es lo que nos mantiene vivos/as. Hay varios ingredientes que nos mantienen ilusionados y con ganas de seguir adelante pese a las dificultades. Precisamente, la curiosidad es uno de esos ingredientes maravillosos









