Durante esta semana escuché en varias ocasiones esta frase: Se acabó lo bueno. Como ya hemos dicho en otras ocasiones: Se encendió una luz roja al escuchar esa frase ¿Cómo que se acabó lo bueno? —dan ganas de responder— ¿O sea que ahora empieza lo malo? No nos cansamos de repetir que el diálogo que usamos tanto para expresarnos, como para hablarnos a nosotros/as mismos/as es fundamental. Y, en el fondo, lo que estamos afirmando con el se acabó lo bueno es que ahora empieza lo malo. Por tanto, para algunos trabajar es malo, estudiar es malo, volver a las ocupaciones habituales es malo, porque según parece lo único bueno es esta de vacaciones.









