El dicho era otro, creo. Lo que mal empieza, mal termina, o algo así. Pero la cuestión es darle la vuelta porque no podemos pensar que lo que empieza bien sigue mejor y termina perfecto. Es probable que, debido a la negatividad imperante, solemos pensar en que: “lo que empieza mal…” pero te animo a darle la vuelta: lo que empieza bien…









