No sé si han contemplado alguna vez un perro que persigue su cola. Por lo poco que sé de perros, o sea nada, dicen que puede ser un trastorno. Sin embargo, cuando lo contemplo me parece simpático. Igual que cuando jugamos con un gato con algún hilo que hace movimientos rápidos e incluso, he visto algunos vídeos en los que hacen auténticos malabares persiguiendo un puntero láser. Pero no nos desviemos del tema, vamos con los perros y sus colas. No es nada bueno morderse la cola.









