La soledad es buena consejera

Nacimos solos y morimos solos. Vivimos solos . Bueno, me dirás que no, que no vivimos solos, sino que casi siempre estamos acompañados. Vivimos solos porque nadie puede vivir nuestra vida por nosotros/as. Somos los que tenemos que tener la conciencia de nuestra propia vida, algo que no pueden hacer otros/as. Es por eso que contradecimos el refrán para decir que la soledad es buena consejera. Tenemos el deber y la obligación de desarrollar una buena vida en soledad. Si no estás bien contigo mismo/a, ¿entonces con quién?

Estar a solas de vez en cuando está bien

Repasando el blog, porque me sonaba el título, hace casi un año escribía lo contrario. O, al menos, el título era el contrario.  Afirmaba que la soledad no es buena compañera.  Entonces, ¿en qué quedamos? La cuestión es que aquel título tenía que ver con los estudios que hablan de que las personas más felices y que viven más años son aquellas que tienen unas buenas amistades o algún o algunos compañeros de vida que te hacen la vida más llevadera, feliz y longeva.  Pero ahora estamos añadiendo un matiz y está relacionada con el consejo.  Es decir, para nuestra salud y buena vida, es bueno estar acompañados/as, pero las decisiones, meditar, reflexionar, sopesar, valorar, nadie lo puede hacer por nosotros. 

Personalmente, creo que debe existir un equilibrio entre ambas cosas. Siempre apuesto por una vida lo más equilibrada. Cualquiera de los extremos es negativo. Es malo una soledad absoluta —aunque hay personas que la viven de buena gana, tales como los ermitaños o monjes— y también es malo una vida con tanta gente y con tantas actividades que no te permita hacer nada, ni tener tiempo para ti.  Es por eso que considero adecuado el equilibrio de las dos cosas, aunque para tomar decisiones, la mejor propuesta sería la soledad. 

Nacemos solos y morimos solos. Pasamos gran parte de nuestra vida, seguramente la mayoría de nuestro tiempo, en soledad. Es por eso que deberíamos aprender a vivir y disfrutar de nuestro tiempo con nosotros/as mismos/as.  Es cierto que hay personas que les agobia el silencio y prefieren escuchar música, la televisión o cualquier ruido, pero seguramente no serán lugares de paz y tranquilidad. Si lo que buscamos es mesura, pensar, tomar buenas decisiones y saber de verdad lo que es bueno de verdad para cada uno/a debe ser en silencio y en soledad. 

Busquemos tiempo en nuestro día a día para el silencio y para la reflexión y para llevarnos bien con nosotros mismos, para saber lo que de verdad nos gusta y queremos hacer. No podemos tomar decisiones por lo que nos dicen los demás, por las opiniones de otros o por las modas.  Busquemos la soledad y el silencio para que nos aconseje bien. La soledad y el silencio son buenas consejeras.  

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