Todo irá a peor 

Existe una terrible sensación en la que algunos piensan que todo irá a peor. Seguramente tiene su origen en el entorno. Si miramos las noticias, algunas redes sociales, todo parece hostil. Es probable que pensemos que si estamos bien, en breve llegará la caída y tendremos que prepararnos para ello ¿Tremendo no?

¿Irá todo a peor?

Puede suceder que cuando alguien nos cuente algo, se centre en los sucesos negativos que le acucian y así consideremos que si a otros les va mal, muy pronto nos tocará esa lotería.  No en vano, el derrotismo impera en muchos ámbitos, especialmente el deportivo.  Cuando un equipo gana muchos partidos piensa: falta poco para que perdamos o si siempre han ganado a un determinado rival, en su subconsciente los jugadores van considerando en algún momento vamos a perder. 

Una mala manera de caminar por la vida: Todo irá a peor.  No tienen ningún sentido pensar de ese modo, salvo la negatividad exagerada. Así que para combatirlo, que es lo que nos interesa, está la pregunta mágica que debemos hacernos con cierta frecuencia y con muchos temas ¿por qué? Si, ¿Por qué ha de ir a peor? Bueno… porque ha estado bien durante mucho tiempo, o hemos ganado muchas veces ¿Y por qué no puede continuar así? Pues porque en algún momento tendrá que cambiar ¿y por qué? Podemos formular tantos porqués como consideremos, hasta que veamos que ese pensamiento no tiene ningún sentido.  ¡No tiene porqué ir a peor!

Otra clave para derrotar este pensamiento es simplemente disfrutar del momento presente ¡No es fácil! Ya se sabe. Pero podemos intentarlo. Pensar que todo va a ir a peor, surge de la comparación.  Habrá quien piense de ese modo porque lo compara con un momento pasado o lo que espera en el futuro.  Pero obviamente, eso no tiene ningún sentido. 

¿Por qué? —¡Volvemos con la preguntita!— sencillamente porque en los momentos pasados había unas circunstancias que no son las actuales y por tanto podemos seguir ascendiendo hacia lo que nos toca vivir en cada momento. No es lo mejor ni lo peor, es lo que tenemos y de lo que tenemos que disfrutar, ¡sin más historias!

Así que vamos a dejarnos de tonterías y quitarnos de la cabeza, algunas ideas como esta Nada va a ir a peor. Simplemente irá a donde tenga que ir, porque además, lo peor para mi puede ser bueno para otra persona. Igual las circunstancias son las propicias para que suceda lo que tenga que ocurrir. Nada de peor, ni mejor. Lo que es, lo que toca, lo que tenemos la suerte de vivir. 

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