¿Esto es normal?

Estaba pensando que hemos normalizado decenas de cosas que, probablemente no son en absoluto normal. Es probable que nuestro pensamiento se adapte a la situación en la que vivimos y dejamos de ser crítico.

¿Qué es lo normal?

Este pensamiento me viene a la cabeza porque escuché una reflexión que me llamó mucho la atención. Durante la pasada pandemia COVID han muerto, desgraciadamente, según busqué en internet: 121, 760 personas hasta el momento. Si recordamos supuso un estado de alarma, se trabajó para conseguir una vacuna en tiempo récord, hubo confinamiento y tantas cosas, que mejor no recordar…

En la otra cara de la moneda, en España, fallecen, según estimaciones que publica la página https://secardiologia.es entre 53.825 y 63.000, por causas relacionadas con el tabaco. Es decir, en dos años, mueren casi lo mismo que todos los fallecidos con el COVID, pero lo hemos normalizado. No hay estado de alarma, no hay vacuna, no hay preocupación, cada dos años cifras idénticas pero no pasa nada. Es normal.

Hemos normalizado tantas otras cosas. Por ejemplo el sedentarismo. No es normal para una persona pasarse el día sentado en una oficina y volver a su casa para sentarse nuevamente en un sillón. Somos seres en movimiento, necesitamos movernos, estamos diseñados y pensados para desplazarnos. Puede ocurrir que con nuestros cambios de hábitos, algún día lleguemos a ser seres que podemos permanecer sin movimiento alguno durante días, pero en la actualidad, nuestro cuerpo está diseñado para el movimiento, pero hemos normalizado el sedentarismo.

Otra clave que hemos aceptado sin ningún tipo de miramientos es la alimentación. Comida procesada y envasada, nos nutre casi todos los días, con aditivos, conservantes, colorantes y muchos químicos para los que nuestro cuerpo no está preparado, pero aparentemente es absolutamente normal.

Asociado a la alimentación está la manipulación genética de alimentos con los transgénicos. Vemos que algunas piezas de fruta están en nuestra cocina o nevera durante semanas, sin dañarse y seguramente lo vemos como normal, pero quizá deberíamos sospechar que algún tratamiento no tan natural ha recibido para que soporte tanto tiempo sin estropearse.

¿Esta propuesta de hoy es una reprimenda? No. Es más bien una invitación a la reflexión. Para que seamos conscientes de que a veces, la costumbre nos hace normalizar cosas que no son tan lógicas. Así para solucionarlo o para ser un poco crítico será necesario preguntarnos ¿Esto es normal o es lo mayoritariamente aceptado?

Se trata de una invitación a tener una mirada más crítica con todo lo que nos rodea y podemos preguntarnos ¿Es normal pasar cuatro o cinco horas delante de una pantalla? ¿Es normal que digamos una película de más de dos horas es un tostón pero comernos una serie de diez capítulos en un fin de semana es absolutamente normal?

Por tanto, invito a hacernos con frecuencia la pregunta del título ¿es esto normal o lo social o tradicionalmente aceptado?

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *