Seguro que sabemos que estamos en una época de mucha comodidad. Si lo quieres, lo tienes. En cómodos plazos, con tu esfuerzo o, como apuntan algunos si lo deseas, los astros y los planteas se alinean para que lo consigas. Sólo tienes que desearlo y tus sueños se harán realidad.
Ya sabemos que erróneamente hemos depositado nuestra felicidad en cosas materiales. Objetos que se rompen, que dejan de ser bonitos, que únicamente nos satisfacen mientras dura la novedad y que al tiempo descartamos como el niño/a que se aburre de juguete porque ya no le complace.









