¿De qué va la vida?

Leía esta semana el artículo en un periódico que se hacía eco de las entrevistas que un joven hizo a personas mayores para preguntarles por la forma de alcanzar la felicidad. Una de las personas mayores responde que la vida no va de riquezas, ni de tener cosas. No. La vida no va de eso. Entonces las pregunta es pertinente ¿De qué va la vida?

¿De qué va la cosa?

Como dicen ahora que las Inteligencias Artificiales (IA) son tan listas, pues se me ocurrió preguntarles a varias de estas plataformas y las respuestas no dejan de ser curiosas

Las señoras IAs que son muy listas han dado dos tipos de respuestas, unas hablan de la vida como biología, sobre lo que diferencia a un ser vivo o inerte. Pero, lógicamente, nos interesa más la visión filosófica de la vida, que era lo que planteaba el entrevistador.  Como imagino, habrás deducido la pregunta no era sobre biología, sino sobre el sentido y propósito de nuestra existencia. 

Otros conceptos nos hablan de consciencia, descubrir quienes somos, a quien amamos, que huella queremos dejar, que somos capaces de dar.  De modo que, por tanto, la s IAs nos dan respuestas políticamente correctas de lo que va la vida, pero ¿realmente eso es la vida?

Alguien decía —no recuerdo muy bien quien fue, soy malo para los nombres— que la vida era aquello que sucedía mientras estábamos distraídos en otras cosas. Y esta es una respuesta que no te la va dar ninguna Inteligencia Artificial.  Pero, lo que si está claro es lo que decía una de las personas mayores, desde luego no va de riquezas, ni de tener cosas, va más de lo que podemos SER, con mayúscula.  La vida va de sacar tu máximo potencial y tu mayor desarrollo. Pero eso no es ser lo más rico del mundo o acumular la mayor cantidad de posesiones, puesto que todo eso va y viene: hoy podemos tener muchas cosas y por un revés de la vida, perderlo todo.   Por tanto, la verdadera fortuna es aquello que podamos ser, desarrollarnos interiormente, crecer, algo que no es externo, sino interior.  

La vida en cierto modo es conciencia, porque se trata de disfrutar del momento, de ser consciente de la mayor parte de cosas que hacemos, para que no suceda como dice la cita que es aquello que pasa mientras… Por tanto tratemos de poner consciencia en cada instante o, al menos, en la mayor parte de los instantes. Disfrutemos de hacer lo que estemos haciendo, aunque no hagamos nada.  También hay que disfrutarlo y vivirlo.  De eso, probablemente, va la vida.  

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