Siempre se ha hecho así

Es la terrible frase que da al traste con todo. Cuando alguien dice “siempre se ha hecho así”, mejor será ir recogiendo los bártulos y a otra cosa, salvo que, claro estás, estés dispuesto o dispuesta a cambiar las cosas a proponer algo creativo o a buscar una solución diferente. El siempre se ha hecho así, podría ser, si no lo remediamos, el principio del fin de todo.

Siempre ha sido así…

Leí hace poco el experimento de los monos y la escalera. Me llamó la atención. Desconozco si será cierto, porque por más que busco no veo la fuente, ni las personas que realizaron este trabajo, pero nos ilustra bien esto del siempre se ha hecho así. El experimento se hace con cinco monos en un espacio cerrado, en este espacio los promotores colocaron plátanos que se alcanzan con una escalera. La clave de la prueba está en que cada vez que algún mono se subía a la escalera para coger una banana recibían una ducha de agua fría ¿Qué sucedió? Pues lo que cabía de esperar: cada vez que algún primate osaba a subir algún escalón, el resto se lo impedía, dándole una buena paliza. Así nadie intentaba esa empresa. Hasta aquí todo bien y lógico. La clave de la historia es que, los experimentadores quitan a algún mono y entra otro nuevo. Cuando este intenta subir la escalera, le cae una buena. Así que deja de intentarlo. Lo curioso de la historia es que poco a poco se fueron eliminando a todos los monos que habían tenido experiencia directa de la ducha de agua helada, pero seguían reaccionando de la misma forma. No sabían porqué, pero cada vez que alguien intentaba llegar a las bananas, le caían unos cuantos palos ¿Por qué? Porque siempre se ha hecho así.

Nosotros que somos un poco más monos, en el buen sentido de la palabra y, seguramente más “inteligentes”, también nos aferramos a costumbres y manías estúpidas que no tienen mucho sentido. Algunas de ellas heredadas, como en el caso de los monos, sin saber bien porqué, pero seguimos haciendo lo mismo que hemos visto y oído. Habrá que ir buscando alguna manera de ir rompiendo con esos moldes que no nos llevan a ningún lado y que únicamente perpetúan normas y medidas sin demasiado sentido.

Así que la idea será intentar huir de este “siempre se ha hecho así”. Pero claro, parece fácil, ¿Cómo luchar contra una empresa en la que siempre se ha hecho así? ¿Cómo cambiar las normas? Claramente se empieza con una pregunta que seguramente, si tenemos cerca o hemos tenido niños pequeños la reconoceremos ¿y por qué? Cuestionándolo, seguramente tendremos que recibir o dar una respuestas convincente. Claro que hay que usar esta pregunta adecuadamente No tiene mucho sentido preguntarnos ¿Por qué en las motocicletas hay que llevar casco? ¿O por qué hay que coger el cuchillo por el mango y no por la hoja? Son respuestas obvias. La cuestión de la seguridad es clave y debe tener poca discusión. Sin embargo, si pretendemos ser creativos/as, buscar soluciones alternativas, buscar nuevas formas y caminos, el “siempre se ha hecho así” no puede estar en nuestro vocabulario.

Por tanto empecemos a cuestionarlo casi todo, con esa pregunta tan inocente y tan infantil que nos abre tantas puertas del conocimiento como es el ¿Por qué? Nos tocaría cuestionarnos durante esta semana algunas cosas que “siempre hacemos así” para ver si hay otras maneras de hacerlo de forma creativa y diferente ¿Te atreves?

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