Este comienzo de año no hablamos de propósitos de año nuevo. Ya sabemos que nos cuesta cumplirlos. Este comienzo de año se da a conocer, en relación la felicidad, el hecho de aceptar que nos vamos haciendo mayores, que el tiempo inexorablemente pasa para todos, es también una clave para ser más felices.

Aceptar que nos hacemos mayores, tiene relación con la felicidad porque, seguramente, quedarnos anclados en el pasado, no nos hace ningún bien. Se ha publicado un artículo de Artur Brooks, profesor de Harvard y experto en desarrollo personal, que nos aporta esa nueva clave para una vida más plena.
Tampoco hay que ser experto para considerar que evolucionamos, que crecemos y que ha pasado un año más, que volvemos a empezar un periodo con muchas oportunidades y con la esperanza de que este año que comienza sea mejor que el anterior.
Así, por tanto, añorar lo que éramos hace una década o esperar que vuelvan tiempos pasados, es un tremendo error. No está mal recordar lo que ocurrió hace años, especialmente si fueron momentos divertidos y positivos, pero querer que esos tiempos vuelvan, quedarnos atrapados en esas vivencias, por muy felices que nos haya hecho, no nos permite evolucionar.
Probablemente la resistencia al cambio es un obstáculo para nuestra felicidad y el desarrollo personal porque no somos como cuando éramos niños, no tenemos la vitalidad de la adolescencia, los momentos felices fueron y no volverán porque vendrán otros momentos igual de felices o más, pero no los mismos y añorarlos no nos lleva a ningún sitio.
Podemos jugar, podemos pasarlo bien, podemos tener buenos encuentros con la familia, que son los que son. Si tratamos de estar presentes y vivirlos con alegría y felicidad, seguro que serán tan buenos como cualquier otro momentos de nuestra vida.
Nuestra vida es cambio. Los días pasan, vamos evolucionando, aceptarlo es fantástico. No somos como éramos ayer, somos mejores, porque vamos acumulando experiencia y sabiduría.
Comienza 2025 y una buena forma de empezar el año es con esperanza y con la certeza de saber que nos hacemos mayores, que crecemos y evolucionamos. Nuestra vida no es circular, no es una espiral, sino que es un camino que estamos recorriendo, progresando, creciendo. Nos hacemos mayores y eso es bueno. Juguemos, riamos, vamos a divertirnos, no porque lo hicimos en las pasadas fiestas o porque así debe ser, sino porque nos hacemos mayores, porque crecemos y cada día avanzamos hacia nuestra plenitud y hacia una vida mejor, un 2025 mejor. Crezcamos juntos
Deja una respuesta