El arte de elegir bien

Continuamente elegimos. Seguro que ya lo sabemos, no es una novedad. Sin embargo, lo realmente importante es saber elegir.  En muchas ocasiones, en la mayoría, se podría decir, no elegimos de manera consciente ni conveniente.  Es, probablemente, porque vamos casi siempre en piloto automático. Nos dejamos llevar por las circunstancias, por lo que nos rodea y así, no elegimos demasiado. Pero resulta que en nuestras elecciones “se nos va la vida” como se suele decir. Elegir bien, elegir de manera responsable y consciente, es clave para nuestra vida.  

El arte de elegir bien

No se trata de contar los gramos de azúcar que le pones al café cada mañana para elegir de manera consciente.  No se trata de contar los pasos que nos llevan hasta nuestro trabajo para elegir de manera clara el recorrido más adecuado (todas esas decisiones se pueden seguir haciendo —y se deben seguir haciendo— en piloto automático). Se trata más bien de elecciones que pueden mejorar nuestra vida y nuestro bienestar.  Se trata de elegir conscientemente en libertad y sin la presión de factores externos que en muchas ocasiones nos “obligan” a tomar decisiones sin pensar demasiado. Algunos elementos para elegir bien son los siguientes: 

1.- Ser conscientes. No para todas las decisiones, como decíamos anteriormente, pero sí para algunos actos de cada día. Salir o no a un determinado lugar, realizar o no una actividad, en qué ocupamos nuestro tiempo libre y de trabajo. Salir en el fin de semana a una fiesta o ir de senderismo, porque todos los hacen o porque nuestro grupo de amigos lo hace, es sinónimo de no tomar decisiones conscientes. ¿Voy de fiesta o salgo a comer o de encuentro con amigos porque realmente me gusta o me dejo arrastrar? Hacerlo por conveniencia y no de manera consciente decidiendo plenamente lo que quiero hacer, significa que no estamos eligiendo bien. 

2.- En libertad. La otra clave son las presiones. A veces nos sentimos comprometidos por quedar bien o porque alguna persona nos presiona para que hagamos alguna cosa. Tienes que ir, tienes que salir, no te puedes quedar aquí, son cosas que nos pueden ocurrir con frecuencia. ¿Estás siendo libre cuando vas o haces algo por compromiso? No pasa nada porque un día tengamos que acudir a una fiesta o encuentro por “obligación” del trabajo o amigos, pero hacer siempre aquello que no nos apetece, sólo porque es lo que se espera de nosotros/as o por presiones del ambiente nos resta libertad. Otro ejemplo más son las modas o los últimos modelos de tantas cosas innecesarias. ¿De verdad te gusta ese color de ropa o ese estilo? ¿De verdad necesitas el último modelo de cualquier artilugio? Seguramente eso nos quita la libertad, no elegimos realmente lo que nos gusta, sino lo que nos imponen las modas, por lo que perdemos libertad. 

3.- Para nuestra plenitud. La finalidad de nuestras elecciones es que nos hagan crecer.  Si cualquier elección que hacemos notamos que nos empequeñece, deberíamos cambiarla. Si, por cualquier circunstancia, tras elegir algo nos sentimos mal, estamos contrariados o no nos gusta, es un indicador claro de que no nos desarrolla, no busca nuestra plenitud.  Nuestro principal objetivo debe ser el máximo desarrollo posible, conseguir la mejor autorrealización, aunque sea en algo pequeño, diminuto, en nuestro humilde trabajo o estudio. Por eso, si algo va en contra de esa idea, quizá deberíamos cambiar de dirección.  

¿Cómo? La mejor manera de valorar si elegimos bien, de manera consciente, en libertad y para nuestro crecimiento, es a través de nuestro diálogo interior, de nuestra intuición.  Aunque también es central no decidir rápidamente. Sí, por ejemplo, hacemos una elección que nos hace sentir mal, lo bueno será meditarlo, incluso volver a intentarlo y repensarlo. Si tomamos decisiones de forma compulsiva e inmediata, seguramente estaremos cambiando de dirección a cada momento y en cada una de las decisiones que tomemos.  Pero si elegimos de forma consciente, aunque elijamos no hacer nada, nos sentiremos bien y satisfechos. 

Propongámonos elegir bien como forma de lograr nuestra felicidad y nuestro bienestar 

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *