Desde hace algún tiempo me llama mucho la atención en las plataformas de televisión bajo demanda: Max, Prime, Movistar, Netflix… en le apartado de lo más visto. Se trata de las series top en tu región y, obviamente, te recomienda. Sería como pensar: “si es lo que ve todo el mundo, debe ser bueno” por aquel refrán que decía algo así como “¿Dónde va Vicente? Donde va la gente” Al ver esas series o películas más importantes, hace un efecto llamada ¿Cómo es posible que me esté perdiendo el audiovisual de moda, de lo que todo el mundo habla, lo que ven todos/as?

No sé si serán los famosos algoritmos los que hacen esa lista o realmente será algo limpio con mayor número de visualizaciones, de cualquier modo es llamativo lo que vemos. Sea como fuere, lo que vemos es preocupante. No hace falta que mire lo más popular hoy, porque sea como sea, lo más visto está plagado de dramas, venganzas, trifulcas, pérdidas y cientos de follones. Con frecuencia me voy al espacio de comedias…y ¡oh sorpresa! Hay muy poca cosa.
Entonces, si somos lo que vemos, deberíamos pronunciar bien alto ¡HOUSTON TENEMOS UN PROBLEMA! Si lo que vemos, como forma e vida es venganza, peleas, guerras, asesinatos, dramas, trifulcas, y problemas varios… es probable que pensemos que esa es la vida y esa es la forma de solucionar los retos que nos plantea la vida. En muchas ocasiones he planteado ¿somos así por lo que vemos? O ¿lo que vemos nos hace ser así? ¿Los medios son un reflejo de la sociedad o nosotros reflejamos lo que aparece en los medios? ¿El huevo o la gallina?
Este es un tema que ha preocupado desde siempre. Cuando no existían tantos medios audiovisuales, algunos se plantearon la posibilidad y, lo intentaron, de promover y difundir sólo noticias positivas y alegres, que también hay unas cuantas cada día. Pero, en aquel entonces, se publicaba en formato papel, esos diarios, fueron un fracaso absoluto, mientras las páginas de sucesos o periódicos como el caso, funcionaban relativamente bien. Así que no considero que la raíz sea que nos imponen determinadas noticias, películas o series, sino que las ven y les gusta. Hablo en tercera persona, porque procuro no verlas.
Seguramente seré un poco moñas, pero prefiero echarme unas risas, antes que asistir a injusticias, torturas y otros dramas. Es probable que si cada día veo que la forma de solucionar conflictos es a base de venganza, gritos, mal rollo o tortazo limpio, piense que esa es la forma de caminar por la vida.
No estoy en contra de ver lo que nos presentan los medios, sino que deberíamos ser un poco más críticos con lo que seleccionamos, ya que podemos hacerlo. En ese sentido, y así me dirán que soy mas moñas todavía, me gustan las películas de animación. Por un lado porque las pongo en inglés y me ayuda a seguir aprendiendo y por otro, porque su mensaje final suele ser bastante bueno y positivo.
He dicho en más de una ocasión que hace siglos que no veo los telediarios y, si por casualidad, están puestos en casa o en cualquier otro lugar, me largo o me distraigo con el super mágico distractor de hoy en día: el móvil. Porque si tengo claro que soy lo que consumo, lo que veo, lo que leo… Muy de acuerdo con el título “dime lo que ves y te diré lo que eres” ¿Qué es lo que ves?
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