Hace algunas semanas he descubierto que algunos dispositivos electrónicos, especialmente los relojes, obedecen a ciertos gestos. Cerrar el puño, mover los dedos es detectado por el reloj y realiza algunas operaciones sencillas como cerrar una aplicación o abrir otras. No les pido que se compren un reloj para usar los gestos, sino que incorporen algunos gestos a su vida.

¿Para qué nos van a servir los gestos? Pueden ser útiles para controlar nuestro principal dispositivo inteligente que es nuestra mente. Es sabido que nuestra mente no deja de funcionar, siempre está produciendo pensamientos. Unos positivos y otros negativos. Dicen los expertos que con mayor frecuencia los negativos que los positivos.
Precisamente hace unos días escuché hablar de un estudio en el que a las personas se les sometía a la visión de imágenes, unas más negativas y otras positivas. La cuestión es que se iban intercalando ese tipo de imágenes: positivas, negativas y neutras. Al cabo de un tiempo, se eliminaron las negativas y se dejaron sólo positivas y neutras… y ¿qué pasó? pues que aunque no habían imágenes negativas, las personas que participaron en el estudio, seguían viéndolas.
Con esto lo que quiero decir es que nuestro cerebro tiende a la negatividad a ver cosas malas donde no las hay y por tanto, una forma de controlarla sería con los gestos.
Imagina que cuando te viene un pensamiento negativo, le dices a tu cerebro con un gesto uniendo dos dedos, el pulgar y el índice, por ejemplo, vete de aquí no te quiero ahora. O que haces una especie de gesto moviendo la mano de un lado a otro como para que se aleje. De ese modo seremos capaces de controlar nuestros pensamientos y ser capaces.
¿Por qué puede ser bueno un gesto? Porque a veces no basta sólo con pensarlo. Es decir, cuando llega un pensamiento negativo a la cabeza, podemos decir tranquilamente: ahora no te quiero o no quiero pensar en eso. Pero es una especie de batalla entre iguales, pensamiento contra pensamiento. El gesto puede servirnos para ayudar a combatir ese pensamiento negativo, como una especie de refuerzo.
Yo tengo algunos desde hace tiempo relacionados con la informática, con la eliminación de archivos. Pero también podrían servir algunos de los que hemos dicho. Pero por supuesto y muy recomendable que sea un gesto que pase desapercibido. No estaría bien ponernos a hacer aspavientos por la calle. Algo discreto, que nos ayude y que nos ayude a controlar nuestra cabeza. ¿Te animas a usar un gesto?
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