El otro día un amigo contaba que daría cualquier cosa por volver a ser joven. Veía que la juventud era una época dorada de despreocupación, donde todo es felicidad y alegría. Consideraba que aquella época era de las más felices de la vida de cualquier persona. SIn embargo, la cosa no está tan clara. Quizá por el convencimiento que la época más feliz de la persona es la presente. No hay otro momento ni circunstancia para ser feliz que el ahora.









