Marta empezó tras el verano en un trabajo nuevo. Era en lo que había estudiado y realizado un master, era el sueño de su vida. No se podía creer que finalmente pudiera trabajar en el puesto para el que se había preparado durante tanto tiempo. Cuando se incorporó en septiembre era la persona más feliz del mundo, con muchísimas ganas y pasión, entregando mucho más de lo que debía. Marta, hace unos días, tras meses de duro trabajo, tras las vacaciones de Navidad, no quiere incorporarse, dice que no le gusta su trabajo.









