Siempre huyendo 

¿Nos pasamos la visa huyendo? A veces parece que sí, que estamos tratando de escapar. Parece que andamos en situación de evitación, como de equilibrio en un campo lleno de minas o situaciones negativas. Ante todo ese mal que nos agobia, puede existir esa sensación de huida, de agobio, de cansancio. Este modo de escape se ve incrementado al tratar de evitar cosas: si no me hace feliz, no lo quiero; si no me motiva, no me interesa; si no está de moda, es importante o lo que todo el mundo hace, tampoco lo quiero. Andamos, seguramente, en ese modo de huida, evitación, corriendo, perdiendo nuestra paz y alegría. 

Parece que vamos siempre huyendo…

Esa sensación de huir se incrementa con lo rápido que va todo. Casi no disfrutamos de nada. Desde agosto o septiembre se prepara el alumbrado de Navidad. Desde noviembre están disponibles los turrones y apenas termine la Navidad algunos se empeñarán en que nos pongamos el bañador y así sucesivamente, como en la rueda de la jaula del hamster, corriendo, huyendo, sin llegar a ninguna parte. 

Como siempre la cuestión será plantearnos cómo salir de ese bucle.  ¿Cómo dejar de huir, de correr como si no hubiera un mañana? ¿Cómo abandonar las prisas y la ansiedad de estar en todos lados y en ninguno al mismo tiempo? No es nada fácil, pero nos aventuramos con algunas ideas que, a lo mejor, pueden servir. 

No tomar decisiones rápidas. Casi nada es urgente. Pero vivimos como si todo fuera para ayer.  No necesitas mucho para ser feliz. ¿Estás de compras? Hazte previamente una lista y pregúntate ¿de verdad le gustaría?  Si no lo tienes claro déjalo para otro momento o dale una vuelta más. Nada es tan importante que tenga que hacerse de inmediato.  Ve con calma, decide meditadamente.  

Bajar las revoluciones. Si sientes que vas deprisa a todos lados, trata de no comprometerte tanto, deja tiempo para ti y vete con el tiempo suficiente. 

No dejar para última hora. Quizá es la situación en la que más caigo. Por dejadez, por restarle importancia o no sé por qué, pero dejo para el final casi todo. Y a veces se convierte en un problema.  Los plazos se cierran, los días pasan y sí, dejamos todo para el final, no pocas veces nos veremos en apuros. Así que la propuesta, que trataré de aplicar, es no dejarlo todo para última hora. Con tiempo, resolviendo las cosas cuando toca, nos deja la sensación de paz y tranquilidad, evitando esa otra de parecer que estamos huyendo del tiempo. Me lo apunto en mi lista de propósitos. 

Levántate y acuéstate con tiempo. Hace unas entradas, reflexionaba sobre ello. Sobre la importancia de levantarnos con tranquilidad. No se trata de darse el madrugón, sino de valorar que, si salimos muy justos por la mañana, quizá podríamos poner el despertador unos minutos antes, para no estar corriendo desde temprano. Eso implica, como también exponía, irnos a la cama antes, para descansar lo suficiente. 

Busca y potencia lo que te hace feliz. Cuando podemos elegir, plantéate solo una pregunta: ¿ante las dos opciones que tengo delante, cuál me hace más feliz?  Y luego toma esa dirección. Es importante que se huya de otros sesgos que implican huida, tales como ¿lo hago por quedar bien? ¿Voy porque no puedo fallarles? ¿Lo hago porque es lo que se espera? La cuestión es evitar todas estas preguntas y guiarnos solo por ¿me hace feliz? Sí. Pues adelante. No, pues a otra cosa, mariposa. 

Sé crítico/a. Ante todo, para no andar corriendo o huyendo todo el día nos hace falta unas buenas dosis de sentido crítico y que simplemente supone preguntarnos ¿por qué…? Lo dice, lo hago, está de moda, todo el mundo habla de… ¿por qué es lo normal, lo que todo el mundo espera? Preguntarnos propicia nuestro espíritu crítico y la curiosidad que no debemos perder nunca. Tal como un niño pequeño que siempre pregunta por todo, así deberíamos ser. 

Con todo, deja de huir como un pollo sin cabeza, usa la tuya para valorar, tomar buenas decisiones y sobre todo para centrarte y vivir en el aquí y el ahora, que es lo radicalmente opuesto a andar a la carrera y huyendo. 

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *