¡Es que siempre he sido así! No voy a cambiar dijo la piedra. Pero no es verdad. Hasta una piedra erosionada se va moldeando y modificando con el paso del tiempo. La gran diferencia es que la piedra no tiene conciencia y nosotros si, puesto que cambiar, cambiamos todos/as. No se trata de un cambio físico, que ese siempre es más sencillo, sino de los cambios interiores y de mentalidad, siempre hay posibilidades, siempre podemos cambiar.









