¡Siempre me toca lo peor a mi!

Hay muchas expresiones que nos decimos para lamentarnos de la mala suerte. ¡Siempre me toca bailar con la más fea o feo! Todo lo malo me pasa a mi, todo el mundo es feliz menos yo. Parece que alguien me ha puesto un pie encima o estoy marcado por lo negativo. Nunca he tenido suerte, la vida no me sonríe… Y podríamos hacer una lista inmensa de frases que nos decimos cuando vemos lo bien que le va a los demás y lo mal que nos va a nosotros/as.

Todo lo malo me pasa siempre a mi

Pero ahora en serio ¿Qué sabes tu de las vidas de los demás? ¿De dónde sacas que a los demás les va bien y a ti no? Sinceramente y si lo miramos bien, afirmar que a los demás les va bien y a ti no, es un disparate de dimensiones descomunales.

Vamos a pensarlo bien. No vamos a las redes sociales porque ahí sería muy fácil ver que todo el mundo muestra lo mejor de sus vidas en las fotos que cuelgan en sus perfiles. Vamos a por una vida normal. Cuando hablas con alguien de primeras —salvo en algún caso aislado— nadie te dice que su vida es una mierda. Es muy probable que la conversación vaya por: mi hijo sacó esta carrera, está estudiando esto o lo otro a mi me han ascendido, me he comprado un coche nuevo, me voy de vacaciones a tal sitio… nadie o casi nadie, de entrada te dice que la vida es un asco. Lo normal es siempre mostrar nuestra mejor versión.

Otra cosa importante: lo que conocemos de los demás es por la apariencia, por lo que vemos. Mira que felices se les ve, siempre juntos, los niños sonríen, se van de vacaciones, se compraron un coche nuevo y una televisión que tuvieron que entrarla con una grúa. Pero a lo mejor están endeudados hasta las cejas y del banco les llaman un día si y otro también. Pero claro, eso no se ve.

La cuestión por tanto será pensar que todos somos más o menos iguales. No sólo porque así no sufrimos, sino porque es la realidad. Hasta la persona que aparenta ser la más happy wonderful del mundo, tiene problemas. Puede que tenga millones se seguidores en las redes, pero también habrá algunos hater que le dan la lata y que les amargan el día, puede que que tenga millones en el banco, pero se siente infeliz, porque no tiene familia.

Hace tiempo se hizo famoso el caso de un reconocido deportista que no jugaba bien porque no estaba motivado no se sentía bien ¡pero alma de cántaro, con todo lo que ganas, con el casoplón que tienes y miles de fan tienes que estar en una nube todo el día! Pero no. También tenía sus problemillas.

Por tanto, deja de pensar que ¡Todo lo malo te pasa a ti! Porque no es cierto. Todos somos humanos, todos sufrimos, todos tenemos cosas buenas y malas. Cada uno las suyas y de su medida o tamaño.

Lo positivo será dejar de compararte, disfrutar de tu vida que es maravillosa y única. Céntrate en ti y no mires lo que tienen los demás, porque tiene mucho una vida maravillosa de la que disfrutar, sin ver lo que tienen los demás.

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