Nuestra sociedad esta polarizada. No cabe ninguna duda. Es muy frecuente que hagamos grupos en torno a nuestra ideología o forma de ser. Nos relacionamos entre iguales para desprestigiar o distanciarnos del resto. Somos nosotros contra ellos.

Nuestra sociedad esta polarizada. No cabe ninguna duda. Es muy frecuente que hagamos grupos en torno a nuestra ideología o forma de ser. Nos relacionamos entre iguales para desprestigiar o distanciarnos del resto. Somos nosotros contra ellos.

Seguro que te has planteado alguna meta a lo largo de tu vida. Es probable que hayas establecido algún plan que quieras abordar. Presumiblemente haz configurado algún propósito que has señalado con flechas o líneas. Normalmente cuando queremos ir de un lugar a otro, cuando establecemos un plan, cuando miramos nuestra vida hacemos una línea. Sin embargo, la vida no es una línea, sino una sucesión de muchos puntos.

La travesía había sido dura. Durante dos noches y tres días jinete y caballo habían caminado por duros terrenos. Se les había terminado el agua y buscaban el lago que el jinete conocía desde niño con desesperación. Se desviaron de la trayectoria de su camino para localizar el lago, necesitaban agua con premura, el jinete consideraba que el animal necesitaba urgentemente beber agua, tras unos días de sequía. Al cabo de un tiempo, divisaron aquel oasis y apretando levemente el paso. Cuando llegaron al agua el jinete se lanzó de bruces al agua, pero el caballo no bebió. Extrañado atrajo hacia el agua al animal, pero por más que insistió y forzaba al animal, el caballo no bebió, lo hizo más tarde en un arroyo camino arriba.

¿Has visto esa pequeña mancha?
-La verdad es que es molesta. La dejaremos, porque es pequeña y no hace falta arreglarlo ahora.
¿Te has fijado en esa mancha?
Puede parecer un chiste, pero no lo es. A veces cosas pequeñas, diminutas, casi imperceptibles, nos hace gastar gran cantidad de energía. Hay quien se obsesiona por una cuestión nimia, diminuta, casi imperceptible. La clave es la atención que le prestamos a esas cosas. Lo que los expertos llaman poner el foco en alguna cosa.

A ti no hay quien te entienda. Muchas veces hemos dicho que no es fácil comprendernos. Cada persona se rige por una cantidad diferente de situaciones que la configuran. Es por tanto que cada cual toma decisiones que no puedes controlar. No podemos entrar en la mente de los demás para saber cuáles son los motivos por los que toman determinadas decisiones, para bien o para mal.

¿Las emociones van a su aire? Hay quien opina que no se pueden controlar. Un ataque de ira, para algunos es incontrolable, para otros es una emoción básica que se genera ante alguna situación externa pero que un poco de cuidado, se puede controlar. Lo mismo puede ocurrir con la alegría, hay quien exagera su emoción con grandes voces y risotadas. Por eso la pregunta es pertinente ¿filtramos lo que nos ocurre o no podemos controlar? ¿Sentimos lo que pensamos?

Así empiezan algunas frases que en nada nos ayudan. A mi me gustaría sacarme la lotería, me gustaría tener un mejor trabajo, cuanto me gustaría ser como tal persona, me encantaría estar, tener un trabajo en el que… cuanto quisiera ganar más, tener aquello o lo otro… Toda esta selección de frases, lejos de ayudarnos, más bien nos entorpecen en nuestro crecimiento personal, me atrevería a afirmar que son frases negativas.

Si te digo que cuando pierdes… ganas, seguramente me dirás que se me ha ido la cabeza. Hay otras muchas frases por el estilo: menos es más, cuanto menos tienes más rico eres. Son todas ellas frases bonitas para poner en un estado de una red social, pero que nos suenan a risa. Si te digo la del título de esta entrada: En la renuncia está la fortaleza, seguramente dirás que sigo estando mal de la cabeza.

¿Tienes previsto lo que harás mañana? ¿Sabes lo que vas a comer? ¿Sabes el plan que tienes este fin de semana? ¿Estás planeando las vacaciones? ¿Has mirado el la aplicación para ver que tiempo tendremos en los próximos días?
Es bastante probable que a muchas de estas preguntas hayamos respondido que sí. Por lo tanto, tenemos casi todo bajo control. Todo está previsto, pautado y decidido. Nada debe escapar a nuestra planificación.

No sé si eres o no aficionado a la jardinería y cuidado de plantas. Puede que te guste, pero no hayas tengas el tiempo suficiente para dedicarle algunos minutos u horas diarias. Dicen que es una buena actividad, relajante y tranquila. Sin embargo, será probable que en casa tengas alguna maceta o planta que con frecuencia necesite de tu atención y riego. Así que habrá que tomar conciencia de ese riego.
