No sé si eres o no aficionado a la jardinería y cuidado de plantas. Puede que te guste, pero no hayas tengas el tiempo suficiente para dedicarle algunos minutos u horas diarias. Dicen que es una buena actividad, relajante y tranquila. Sin embargo, será probable que en casa tengas alguna maceta o planta que con frecuencia necesite de tu atención y riego. Así que habrá que tomar conciencia de ese riego.
He terminado esta semana un libro de título parecido: El obstáculo es el camino de Ryan Holliday. No voy a hacer spoiler ni a contar de qué va la cosa, pero sí que nos debe hacer reflexionar sobre el sentido de la vida, la felicidad y disfrutar del momento, algo que también nos propone la sociedad hoy en día. No obstante, algunas vivencias personales me hacen considerar que la idea que algunos se trazan de tener una vida apacible, tranquila y feliz, sin preocupaciones, no existe o, simplemente son, un oasis en medio de distintas dificultades u obstáculos.
Como siempre decimos, la búsqueda de la felicidad es una constante en casi todas las personas. Probablemente, el deseo de bienestar es algo que que caracteriza al ser humano, obviamente nadie quiere que su existencia sea un martirio. No cabe duda, por tanto, que hay emociones, palabras, que pueden ayudarnos a estar mejor y por ende, a ser más felices. Hoy nos toca repasar las palabras o emociones que deberíamos promocionar o desarrollar en nuestra vida para crecer y estar algo mejores…
La felicidad, de la que tanto hablamos no es fácil de encontrar. Y surgen nuevas propuestas e ideas para tratar de ser felices durante algunos momentos al día. Una propuesta sugerente ha llegado a mis manos recientemente y la comparto. Es bastante sencilla y se trata de buscar un momento feliz en el día y llevarlo a cabo. La he puesto en marcha y ciertamente funciona.
Los estudiosos de la motivación han propuesto desde hace bastante tiempo que existen dos tipos de motivaciones: La intrínseca y la extrínseca. Es decir aquella que tenemos por nosotros mismos y otra, la externa la que conseguimos porque obtenemos algo con nuestra acción o actitud.
Es muy frecuente escuchar: “no estoy motivado”, “no gané la partida porque no estaba motivado”, “hoy no jugó porque no tenía motivación suficiente”. En la vida cotidiana es frecuente escuchar a estudiantes decir: esta clase no me motiva o no me motiva para salir… y en el campo del trabajo lo mismo: este trabajo es poco motivador o también hoy no estoy motivado para esa actividad o para ir a trabajar. Así que el campo de la motivación da para mucho. La cuestión es ¿Cómo motivarse?
Yo puedo decir que me gusta el color blanco y puede ser que alguien lo entienda como algo racista o que estoy en contra de los negros cuando nunca he querido decir una cosa semejante. Simplemente expresado una forma de entender los colores. Así que, por tanto, tendremos que empezar a ver el mundo con verdadera empatía, tratando de ponernos en el lugar del otro y entendiendo que lo que nosotros sentimos no es igual a lo que sienten los demás. Lo que queremos decir, muchas veces no es interpretado, tal como lo pensamos.
Una de las cosas importantes para conseguir la felicidad es el movimiento. La vida no es estática, así que es fantástico cambiar cada cierto tiempo en algunas de nuestras actividades. No está nada mal que cada periodo de años, cambiemos de actividad, de trabajo o cualquier otra cuestión que remueva de algún modo nuestros cimientos.
Estaba leyendo un artículo sobre la importancia de cambiar y, ciertamente, me doy cuenta que cada ciertos periodos de vida, de manera voluntaria o inconsciente he ido cambiando de trabajos, de actividad con periodos de unos de entre siete y doce años. En el artículo que leí decía que cada diez años había que hacer transformaciones importantes en nuestra vida, idea que comparto, puesto que los retos, son una buena manera de mantenernos en forma.
No hay nada tan terrorífico como las suposiciones. No hay nada peor que dejar que la imaginación campe a las suyas, inventando todo tipo de historias e historietas ¿sabían que la mayoría de las cosas que suponemos no suceden? Hay quien se aventura a decir que las suposiciones se incumplen hasta en un 90%. O sea que de cada diez cosas que imaginamos sólo una ocurre. Pensando en esto vemos que varias preguntas quedan en el aire: ¿Qué pasa con cumplir los sueños? ¿Qué sucede con todas esas cosas que nos imaginamos?
No es lo mismo. Sentir, según el diccionario es experimentar sensaciones producidas por causas externas o internas, mientras que consentir es permitir algo o condescender en que se haga. Naturalmente todos/as sentimos cosas, tenemos sentimientos, como se suele decir. Lo contrario, no sentir, no es natural a la persona. No sienten quienes no tienen sentimientos, quienes no tienen vida. Por tanto sentir es propio de la persona, de todas la persona. Entonces ¿cual es la clave para sentir sin consentir?
Todo depende el cristal con el que se mire, se suele decir. Una afirmación totalmente cierta y verdadera. No todos vemos igual las cosas, no sólo porque pensamos de distinta manera sino porque nuestra mochila personal añade un peso o valor a todo aquello que sentimos, vivimos, pensamos. Así que la felicidad no queda al margen sino que también depende de cada persona sentir o ser más o feliz o no.