El otro día estaba en una cola de tráfico. Un accidente, con varios vehículos implicados, había bloqueado completamente la autovía. Al ver que la circulación se detenía completamente, subí la música de la radio y paré el motor. Sin embargo, en el interior de los vehículos de mi alrededor veía personas desesperadas. Se asomaban para mirar por la ventana, se bajaban del coche, hablaban por teléfono con grandes aspavientos. Así que me preguntaba ¿por qué sufrir innecesariamente?
Categoría: Vivir Feliz
Reflexiones y propuestas, que bajo mi humilde punto de vista, nos pueden ayudar a ser un poquito más felices…
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Ser importante… ¿para quién?
Leo un titular de una persona que algunos conocen como «famosos» en el que afirma «no me imagino mi vida sin la fama». Se me ponen los ojos como platos y sencillamente no abro la noticia, sino inmediatamente me que surgen estas preguntas ¿Que fama? ¿para quien eres importante? ¿qué pasaría si su fama se pierde? ¿debemos vivir para los demás o para nosotros mismos?
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Tu eres el motor del cambio
En cuanto la escuché, me pareció una frase poderosa, de las que deberíamos colgar en la puerta del armario para verla cada mañana. Sin embargo, caigo en la cuenta que para que el motor funcione hace falta combustible, algo de energía eléctrica, un sistema de inyección del combustible, de evacuación de los gases… con todo, un sistema alrededor que lo haga funcionar. Porque ¿qué pasa cuando el entorno del motor no funciona?
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¿Qué pasó con tus sueños?
Todos soñamos, tenemos anhelos, deseos, planes que pensamos en ejecutar pero que, por diferentes motivos, vamos dejando para más adelante. Así, pasan los días, las semanas, meses y años, de forma que ese sueño se va diluyendo hasta que con cierta nostalgia decimos: «soñaba… quería… hace tiempo que…» por tanto, ¿a que esperas? ¿Cuáles son tus sueños? ¿Están todavía en tu agenda?
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¿Qué te dices? La importancia del lenguaje
Hablamos y hablamos sin parar. Nos comunicamos casi de manera involuntaria sin prestar demasiada atención a las palabras que empleamos. Pero si nos ponemos a mirar con detenimiento lo que pronunciamos seguramente caeremos en la cuenta que no son simplemente palabras. Nuestro lenguaje, nuestras expresiones nos identifican y nos hacen ser de una o de otra forma.
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¿Como se lo pongo… de buen rollo o de mala leche?
La actitud es determinante en todo lo que hacemos. En algunos establecimientos encontramos dependientes que nos atienden amablemente y con una sonrisa y otros, en cambio, que parecen forzados a estar allí, haciendo su trabajo a regañadientes y con mal humor.
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La felicidad no llegará cuando… sino mientras…
Escuché esta frase y me pareció maravillosa: «La felicidad no llegará cuando… sino mientras…» Solemos pensar que la felicidad tendrá lugar en un momento posterior al presente. Es decir, creemos que seremos felices el próximo fin de semana o cuando volvamos a tener vacaciones, cuando encuentre el trabajo que deseo. De esa manera, vamos dejando para otro momento disfrutar, sonreír y, al final, la felicidad nunca llega.
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¿Mereces la felicidad?
Habrá quien piense que no se merece la felicidad. Cuando las cosas no nos van bien o la vida no nos sonríe, pensamos que estamos aquí para sufrir y pasarlo mal. Sin embargo, cualquier circunstancia adversa es modificable. Solo nosotros decidimos cuando somos felices y cuando no. Te mereces ser feliz.
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¿Qué harías si viniera el fin del mundo?
Dieron por televisión una película titulada «Buscando un amigo para el fin del mundo» No es un gran película ni tiene una gran valoración crítica. Narra las aventuras de un hombre que es abandonado por su mujer cuando se anuncia que la tierra va a ser destruida por un meteorito. A pesar de lo trágico que resulta conocer la noticia de la destrucción del planeta se dan situaciones que invitan a la reflexión. ¿Qué harías tu si viniera el fin del mundo?