Categoría: Reflexiones

  • Es que los periodistas “no dan pa más”

    Ayer, cuando salía de trabajar, como casi siempre, de vuelta a casa, iba escuchando la radio. Lo normal a esa hora de la tarde es encontrarse el dial plagado de programas de deportes. Pero , como el deporte no me disgusta, voy escuchando la información relativa al CD Tenerife, equipo representativo de la tierra y que tan buen comienzo de temporada está haciendo. 

    En una de las emisoras (oigo varias, porque cuando algún locutor me aburre zapeo como si estuviera frente al televisor), escucho una entrevista a Yeray. Le preguntan si no está cansado de que lo estén comparando con otro futbolista que ocupa su misma parcela.  Su respuesta es de lo más elocuente y sincera “Es que los periodistas no dan pa más”. Entre los locutores hay carcajadas. No les queda otra salida porque saben que es verdad. (más…)

  • Belleza

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    A veces, el no disponer de una conexión a internet rápida, tiene su gracia. Bajo el título «belleza» me encontré un estado del feisbuc. Como tardaba en cargar, la imaginación empieza a viajar por todos los lugares conocidos de la belleza. Me imaginé una maravillosa puesta de sol, un paisaje paradisiaco, algún lugar hermoso. Lógicamente, también pensé en algún cuerpo escultural o un hermoso rostro. Cuando termina de cargar la imagen, llega las decepción. Se trata de un coche. (más…)

  • Rutinarieces

    Imagino que no existe esta palabra. Pero le voy a dar un significado. Consiste en dejarnos absorber por las actividades cotidianas y olvidar las realmente gratificantes. Durante el verano me propuse escribir todos los días y lo conseguí. Dedicaba unos ratitos a sentarme ante un teclado y pensar en algún acontecimiento o idea que a lo largo de la jornada me haya venido a la cabeza. Hoy, que he escapado un poco de la rutina, me he dado cuenta que llevo bastante tiempo sin escribir.
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  • No nos dejemos arrastrar por las tardes tristes

    Con el cambio de hora comienza verdaderamente el otoño. No importa que la estación entrara oficialmente un mes antes, porque ahora las tardes parecen más tristes. Anochece antes, hay algunas lluvias, el cielo está gris y todo invita a la tristeza. Sin embargo, hemos de descubrir que somos nosotros los que hemos de saber gestionar lo que sucede fuera. Cada cual es capaz de decidir cómo le afectan aquellas cosas que pasan alrededor.

    Cada día pasan en nuestro entorno cientos de acontecimientos, pero cada cual es el que decide el modo en el que le afectan. Siempre hemos pensado que no podemos luchar contra una tarde gris y lluviosa, sino que hemos de aceptarla estoicamente y asumir que debemos interiorizar lo que ocurre fuera. No cabe duda que esta actitud no es buena para nosotros.

    No podemos cambiar el tiempo, pero sí podemos cambiar la manera en que nos afecta. Es probable que ante una tarde triste, como la de hoy, muchos piensen poco se pueda hacer, pero sí que podemos hacer muchas cosas. Podemos pensar que somos desgraciados por la lluvia o pensar que este líquido es muy bueno para nuestros campos. Podemos pensar que la lluvia nos fastidia el paseo de la tarde o coger el paraguas o el chubasquero y salir de todas formas. Podemos pensar que ahora no da tiempo de hacer nada con estas tardes tan cortas o disfrutar del recogimiento y leer un buen libro en el calor del hogar.  Cada cual elige la respuesta que da a este acontecimiento. Todo son esquemas mentales que podemos ir cambiando con algo de práctica.

    Entramos en u periodo, que dicen algunos es proclive a la depresión, por tener menos luz solar, porque salimos menos, porque el beneficioso sol caliente menos. Pero cada día se abre una nueva oportunidad para disfrutar y celebrar la vida. Porque es bastante triste que una tarde o la lluvia sea capaz de controlar mi estado de ánimo. Cada uno es el dueño de sus sentimientos y podemos cambiar, cuando nos plazca, una tarde de lluvia por un rato de risas y de alegría. Eso depende sólo de nosotros. Dejarnos arrastrar por una circunstancia nos hace ser bastante marionetas y frágiles. Así que debemos entrenarnos en ser capaces de cambiar nuestros estados de ánimo, porque sólo cada cual puede y debe elegir como se siente.

  • ¿Te autoexcluyes?

    El otro día estaba en un encuentro de amigos. Como sucede en algunas ocasiones, siempre hay quien llega tarde. No hay nada que objetar, puesto que no sé como me las arreglo, pero soy de los que siempre llega tarde. La mesa estaba llena y los que no fueron puntuales se ubicaron en otra adyacente, pese a que la mayoría se levantó para hacer sitio. Aquella situación que resultó ser algo violenta, concluyó con la insistencia de los camareros que se empeñaron y consiguieron unirnos a todos. (más…)

  • Ilumina y no difumines

     Hay muchísimas personas que brillan con luz propia.  Personas con las que nos encanta estar, compartir nuestras vidas.  Nos hacen sentirnos bien, dichoso, feliz, disfrutamos de la vida junto a ellos.  Sin embargo, hay otras que se empeñan en difuminarlo todo. Constantemente lo ven todo negativo, al revés. Por eso, deberíamos rodearnos de esas personas que tienen luz Y evitar aquellos que se empeñan en difuminarlo todo.  (más…)

  • Tener el privilegio de cambiar

    Hace unos meses, en un curso, el ponente insistía en una idea que creo que he incorporado a mi mochila de escaso conocimiento. La frase que, a modo de mantra repetía una y otra vez, era: “No soy… voy siendo”. Las personas no son invariables, sino que vamos aprendiendo según va pasando el tiempo. Las vicisitudes de la vida nos van enseñando las diferentes opciones que tenemos y vamos eligiendo la que consideramos convenientes.

    Por eso, es un juicio apresurado e injusto el proclamar que aquella persona es de una determinada forma. “Yo la conozco y a su familia y siempre han sido…”, son algunas de las atribuciones que hacemos a los conocidos, quitándole el privilegio de cambiar, mejorar, progresar. Hemos de considerar, tal como afirmaba el ponente somos personas en continuo progreso y que, probablemente, del tropezón de ayer aprendemos algo y progresamos. (más…)

  • La terrible tentación de comparar

    Debería empezar diciendo que somos “seres comparativos por excelencia”, lo que sonaría a guasa. Sin embargo, es cierto. Nos pasamos el día comprobando precios, mirando en que lugar está más barata la compra, donde está la oferta. Y, a veces, caemos en la tentación de hacer lo mismo con las personas.

    “No eres tan… como tu hermano”, son elogios que a veces se nos escapan sin querer, pero que están bien anclados en nuestro pensamiento. La comparación viene ya en “nuestro sistema operativo”, generalmente  para bien, cuando se trata de rastrear el mejor producto, pero bastante mal cuando se trata de personas. No podemos establecer comparaciones en el caso seres humanos, porque cada uno posee su especificidad, aunque sea mínima que nos hace absolutamente maravillosos y únicos… diferentes. Por eso deberíamos desterrar las etiquetas que no conducen a nada. (más…)

  • Eres tu propio reflejo

    Uno de los relatos cortos que leí hace tiempo y no he olvidado es el de “Los perros y la casa”.  No lo recuerdo exactamente, pero decía algo así como que un perrito, cierto día paseando se adentró en una casa abandonada. Subió las escaleras, entro en una habitación y allí encontró otro montón de perritos. Les sonrió y le devolvieron la sonrisa, movió su cola y ellos hicieron lo mismo. Evidentemente, había entrado en una sala de espejos. Tiempo después otro perro hizo lo mismo, pero al entrar en la sala, lo hizo con mucha desconfianza y puso mala cara, gruñó y los otros mil perros hicieron lo mismo. Ladró ferozmente y así mismo le ladraron los otros mil perros. (más…)

  • Nadie es profeta en su tierra

    Es una afirmación muy antigua que sirve para la reflexión y para pensar que somos mejores acogidos lejos del lugar de donde procedemos. Pero ¿Por qué se da esta situación? ¿Por qué generalmente nos valoran más lejos de nuestro ámbito? En primer lugar hay que señalar que no siempre es correcta esta afirmación. Es decir, si tu trabajo es normal, desarrollas ciertas habilidades importantes, eres un investigador, el trabajo es dentro de la cultura, pero calladamente. Es muy probable que nadie te reconozca. Sin embargo, si la persona realiza un trabajo deslumbrante dentro del mundo de la comunicación de masas, es valorado en el ámbito del espectáculo, el deporte, etc., entonces sí será profeta en su tierra. (más…)