Dicen que el miedo es una emoción necesaria. Nos protege, nos mantiene vivos y quienes saben mucho del tema apuntan que nuestros miedos actuales, con la ansiedad y todas esas situaciones que nos perturban vienen de los antepasados. Es decir, aquellas personas que vivían en cuevas y que cada día tenían que estar con todos los sentidos alerta por si un animal les atacaba o por si un grupo rival quería invadirles o cualquier otra situación que ponía en riesgo la vida. Así el miedo formaba parte de la vida por la necesaria protección vital.

Hoy en día dicen que seguimos sufriendo de un miedo igual de potente pero por cosas que no ponen en riesgo nuestra vida. Pero la fuerza y la incertidumbre que vivimos es exactamente igual, heredada de aquellos antepasados ¿tremendo no? Es exactamente igual el miedo a que te que te devore una fiera que el miedo o la incertidumbre a que nos despidan. Tenemos la misma ansiedad por no saber si cazarían para comer, que si no tendremos dinero para pagar la hipoteca dentro de diez años. Por eso es que algunos miedos son irracionales.
Sobre el miedo hay dos claves importantes. La primera, partiendo de que no podemos evitarlo, es natural y nos mantiene vivos/as, nos protege de los potenciales peligros, lo que deberíamos hacer es preguntarle al miedo ¿de verdad tengo que preocuparme o agobiarme por esto? No sé si voy a poder pagar la hipoteca totalmente, pero no es una cosa que deba preocuparme hoy. La respuesta por tanto es NO. No tengo que agobiarme por si terminaré de pagar la hipoteca, porque sé que ya este mes la he pagado. Irracional total. Por tanto preguntemos al miedo, cuando sintamos que es medio irracional. Así que hagamos frente al miedo. No todo es peligroso para nuestra vida o supervivencia.
La segunda clave es lo que es capaz de vencer el miedo. Hay una gran fuerza capaz de vencer al miedo: EL AMOR. Cuando amamos el miedo se disipa. El miedo irracional, claro. No puedo amar tirarme de un avión sin paracaídas, porque el golpe será mortal. Me refiero más a los miedos de cada día. A los miedos pequeños, miedo a que mi pareja me abandone, miedo a no ser lo suficientemente bueno, miedo a no hacer bien el trabajo. Si amamos eso en lo que estamos, seguramente la vida nos sonreirá y seremos mucho más felices.
Hay una frase atribuida a Albert Einstein que sugería algo así como que la fuerza más potente que existe en el mundo, es el amor. No cabe duda. Incluso es capaz de poner en riesgo nuestra vida cuando amamos de verdad. Somos capaces de hacer auténticas locuras por la persona amada. Hay quien es capaz de dar su vida por amor a una causa o su nación. Por tanto el miedo se vence con amor.
La fuerza más fuerte capaz de vencer al miedo es el amor. El bien y el amor se retroalimentan, lo mismo que al contrario el miedo y el rencor. No puede haber una pelea si una de las personas ama incondicionalmente a la otra. No se puede odiar con amor. No se puede temer con amor. Desarrollemos el bien y el amor como forma de vida, porque es lo único capaz de vencer al miedo.
Deja una respuesta