No es que suceda tal cosa. La imaginación no tiene vida propia, al menos eso esperamos. Lo que dicen los expertos que sí que ocurre es que nuestra cabezota no diferencia entre lo real y lo imaginario ¿Tremendo no? Es decir que si imaginamos algo malo, seguramente nuestra mente sufrirá o nos estresaremos como si eso ocurriera, porque según nos proponen, nuestro cuerpo, nuestros sentidos sí que saben cuando hay algo que vemos o tocamos, pero, al parecer la mente no.









