Siempre En Positivo

Siempre en Positivo

  • Lo que se vende en los supermercados es porque hay quien lo compra

    La verdadera libertad y democracia se basa más en el respeto a la diferencia que en la imposición de ideas del grupo que gobierna

    20120827-184352.jpg
    En estos días he recibido por dos vías diferentes peticiones de firma para que desaparezca y para que se mantenga la educación diferenciada por sexos. Peticiones, lógicamente opuestas y que todavía no sé cual firmar.

    La primera consideración que hago es relativa a recibir la dos peticiones, lo cual demuestra algo que tengo bastante claro. Firmo aquello que considero bueno y positivo, no actúo con prejuicios, sino de acuerdo a lo que considero justo bajo mi humilde punto de vista. Podría estar de acuerdo con las dos peticiones, aunque hago una reflexión sobre muchas de las polémicas que se dan en nuestro país y que no tienen fundamento alguno, porque «si las cosas están en los supermercados es porque hay quienes lo compran».

    No entiendo mucho porque unas personas tratan de imponer a otras sus criterios, basándose en ideologías políticas, que dicen ser progresistas o conservadoras. La polémica de ahora, tengo entendido es porque se abolió la posibilidad de la educación diferenciada por sexos y ahora se quiere restablecer. Aunque la cuestión de fondo es más profunda y tiene que ver con su financiación. Es decir, quien quiera educación diferenciada que se la pague, cosa que no está mal, pero ¿De qué manera se conjuga esto con el derecho a la educación? Es, sin duda, una cuestión compleja.

    No obstante, lo que me viene a la cabeza fundamentalmente, es el título de esta reflexión. Es decir, si existe educación diferenciada es porque hay personas que lo demandan ¿Entonces por que quitarlo?, ¿Sólo porque algunos lo consideran conservador o retrógrado? No lo comprendo. Un estado plural, es aquel que respeta las minorías, sin importar su condición.

    La libertad, mi libertad supone que yo puedo elegir, sin tener que aceptar imposiciones de algún tipo. Si considero que la educación publica (que así lo creo), es la mejor para mis hijos o si creo que lo mejor para ellos, además, es la educación en colegios mixtos, que también es así, no tengo porque obligar a todas la personas a que piensen igual que yo. Deberían existir todas las modalidades de educación para que cada cual eligiera la más conveniente para sí mismo y para las personas que tiene a su cargo.

    La verdadera libertad y democracia se basa más en el respeto a la diferencia que en la imposición de las ideas del grupo que gobierna. Por eso, nuestras decisiones debieran ser tomadas en un gran supermercado, donde si hay algún producto es porque es útil y hay quien los compra.

  • Ni comen ni dejan comer

    Es un viejo dicho que se aplica a personas que abundan en nuestro entorno. Gente que únicamente busca destacar, tener mucho y más, ser el objeto de todos los elogios, sin caer en la cuenta que ninguna de esas cosas son importantes en la vida. Ni comen ni dejan comer se dice de quienes ocupan algún lugar destacado en el entorno y no quieren dejarlo por nada del mundo, porque consideran que sin esa distinción dejan de ser importantes, sin darse cuenta que el destacar no tiene es relevante…

    20120827-163544.jpg
    La sociedad hoy nos inclina a una serie de valores que no generan la felicidad, al menos no nos dan una felicidad duradera. Hoy admiramos a quien luce un cuerpo bonito en la playa, a quien la vida le sonríe porque ha tenido suerte, a quien tiene dinero y puede permitirse ciertos lujos. Pero, si pensamos un poco y le quitamos a esas personas esas situaciones accidentales, ¿Que ocurriría? Al guapo lo despojamos de la belleza, al que tiene suerte de su fortuna y al rico de sus lujos, nos quedaríamos con pobres personas que no saben vivir, necesitan recibir la aprobación de los demás para ser quienes son. Si pierden esa distinción pierden la vida. Son individuos que demandan alimentar su ego con nuestra aprobación y admiración. Se convertirían en quienes ni comen ni dejan comer.

    La felicidad no se encuentra en lo que opinen de nosotros. La felicidad está en lo que tu opines de ti. De tu autoestima. No puedes esperar que los demás aprueben tu conducta, tu suerte, tu físico para poder ser feliz. Así muchos se afanan en machacarse en el gimnasio, en trabajar como negros para conseguir tener el coche último modelo y así gozar de cierto prestigio, pero si se desposeen de todo lo que les rodea, ni comen ni dejan comer.

    Por eso hay quienes se empeñan en darnos esos falsos ideales de felicidad. El placer da la felicidad. Lo mejor es unas vacaciones de ensueño en el Caribe, lo ideal es consumir. Y muchos siguen comiendo de esa falsa felicidad, que nos alegra y nos hace sentirnos bien mientras dura el éxtasis de las vacaciones o con la ultima adquisición. Perro en cuanto nos aburrimos volvemos a la misma monotonía. A no tener hambre ni ganas de comer.

    Por eso la libertad y la felicidad no está en hacer caso a los que «ni comen ni dejan comer», sino en el diálogo interior, en la autoestima, en tu fe y tus creencias, siendo critico con todo aquello que nos rodea. Teniendo muy claro que lo material no es eterno y que debemos buscar nuestro «yo» alejado de todos nuestros accidentes para no convertirnos en personas que ni comemos ni dejamos comer.

  • Por no molestar a los demás

    Las personas nadamos entre muchas aguas. Elegimos comportamientos en función del lugar en el que nos encontremos. De ese modo, no hacemos absolutamente lo mismo cuando estamos con compañeros de trabajo que en casa. No es igual una comida familiar que una de empresa. Siempre nuestro comportamiento se mueve por una serie de objetivos. Y, en general, lo que tratamos es de no escandalizar, mostrando aquello que se espera de nosotros. (más…)

  • No hagas lo que los demás te dicen

    Continuamente estamos recibiendo consejos, indicaciones, normas que debemos cumplir. Muchas personas, especialmente los educadores, dicen a sus pupilos lo que deben hacer, de forma que todo nuestro aprendizaje se configura en torno a lo que los demás nos dicen, pero ¿es correcto hacer siempre caso a lo que nos piden? (más…)

  • Nuestra Vida, sucesivos actos de confianza

    20120824-090945.jpg
    En un entorno donde cada día está menos de moda las creencias y la fe, las personas estamos llamadas a creer en muchísimas cosas. Habrá quien diga que no cree absolutamente en nada. Sin embargo, nuestra existencia es una sucesión de creencias, sin las cuales no podríamos vivir. (más…)

  • Vivimos despistadamente

    20120823-122645.jpg
    La vida se nos pasa sin darnos cuenta. Las horas, los días, las semanas, van transcurriendo, a veces de manera monótona, sin disfrutar el momento. Algunos, atrapados en el pasado o agobiados por el futuro ven desfilar las jornadas sin prestar mucha atención. Lo que ocurre es que cuando empezamos a darnos cuenta que la vida se nos escapa de las manos, quizá ya es demasiado tarde para recuperar el tiempo perdido. (más…)

  • Todos buscamos prestigio

    A nadie le gusta ser el último. Es raro encontrar personas que no quieran ser los mejores en lo que hacen y destacar por ello. Es natural que nos esforcemos en destacar en los estudios, el trabajo, los amigos… tanto de forma positiva como negativa. Hay quienes llaman la atención por hacer cosas buenas y los hay quienes destacan por lo malo. Llamar la atención, destacar, ser el primero, es algo, probablemente consustancial a la persona. El ser humano está necesitado, no sólo de la relación con los demás, sino de ser valorado por los otros. (más…)

  • Entre lo virtual y lo personal

    Muchas personas, dicen que cada vez más, viven pegados a algún artilugio tecnológico. Un teléfono móvil, tableta, pc portátil, permite estar permanentemente conectado con personas, noticias en la llamada sociedad global. En medio de todo esto partidarios y detractores del uso de estos sistemas. Especialmente hay quienes afirman que los dispositivos móviles restan espacio al contacto y que, a veces se hace nos interrumpe continuamente para atender su teléfono. (más…)

  • ¿Por qué nos caen tan mal los ricos?

    Los que tienen mucho dinero no suelen tener muy buena fama. Algunos los critican, otros les envidian, hay quienes los odian… pero en general, pese a que algunos quisieran para sí una vida rodeada de riquezas, ser rico no tiene buena reputación. Sin embargo, generan un sentimiento ambivalente. Los ricos no gustan pero muchos no despreciarían vivir entre el boato y la fastuosidad.

    (más…)

  • ¿Cómo ser buena persona? ¿Se puede ser buena persona hoy?

    20120820-234550.jpg
    Hay muchas y muy buenas personas por este mundo. Gente altruista que ayuda a los demás, quienes siempre están dispuestos a echar una mano, rostros que, con simplemente verlas, sabes que son «buena gente». En cambio hay otras que parece que tienen un doctorado en «amargura y en el arte amargarse la vida». Parece que preferimos las cosas negativas sobre lo positivo y lo bueno. (más…)