Algunos dirán que si, pero hace tiempo aprendí que el miedo es buen compañero de viaje al que no hay que tenerle miedo. El miedo excesivo nos paraliza, no nos permite avanzar. Es un buen aliado al que hay que tener controlado. Porque el miedo, ademas, es necesario porque nos avisa de situaciones de riesgo para protegernos y no arriesgar la vida. Por eso hemos de tenerlo como un buen compañero de viaje.
