Es el contenido de muchas películas. En apenas unos segundos, por una decisión, ante una elección o por actuar con demasiada rapidez, la vida nos da un giro inesperado. Muchos libros y producciones audiovisuales, utilizan este cliché como trama para mantener la atención de quien lee o ve aquella historia. Lo curioso del caso es que no aprendemos. Por muchos largometrajes, historias y con el mismo argumento, seguimos tropezando en lo mismo. No disfrutamos de lo que tenemos hasta que todo cambia y empezamos a valorar lo que teníamos. (más…)
Etiqueta: vida
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La vida cambia en un minuto
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Ser fiel a uno mismo y a los demás…
En la última entrada en este blog dejé dos cuestiones abiertas. No me gusta extenderme demasiado y, me parecía que, la cuestión de ser fiel, cada uno a sus principios, sin dejarse influir ni molestar al otro, merecía una mayor reflexión. En el texto anterior expresaba una de las quejas que las personas hacían en su lecho de muerte a una enfermera que les ayudaba. “Me hubiera gustado ser más fiel a mi mismo/a” fue uno de los reproches que se hacían los enfermos terminales. Dice la profesional, que el más frecuente. Sin embargo, hay una tensión clara entre ser fiel a no mismo, a sus principios y lo que nos dictan las personas y normas con las que vivimos. ¿Hasta que punto debemos “ser egoístas”, como algunos afirman, y olvidarse de lo que opinan los demás? ¿Cómo puedo ser fiel a mi mismo y a los demás? (más…) -
No podemos evitar nuestros sentimientos, pero sí la actitud ante ellos
Ayer leyendo un artículo sobre educación, me sorprendió esta frase. Es una afirmación que ya conocía, especialmente relacionada con la actitud que tomamos ante las cosas que nos suceden. Sin embargo, nunca la había relacionado con los sentimientos. No cabe duda que nuestra actitud determina todo. Por un lado tenemos nuestros sentimientos, que son impredecibles. No sabemos como nos afecta una noticia o evento. No somos máquinas programadas que ante un acontecimiento siempre respondemos igual. Hay muchas variables como educación, aprendizaje, ambiente, vivencias… (más…) -
Mirar al futuro o la enseñanza de La Escalera
La época estival en la que estamos inmersos, es muy propicia para realizar distintas actividades. Entre las cosas que, con rigurosa puntualidad aparece cada verano, es la pintura. Este año la empresa no ha sido fácil porque estamos inmersos en el pintado exterior de la casa, teniendo que trabajar a una altura de seis y ocho metros subidos a una escalera. Al principio no quería utilizar el artilugio metálico para llegar a las zonas más altas, pero no sé si por orgullo o por novelería decidí subir a las alturas. (más…) -
Cosas que pasan en urgencias
En los últimos días, no se muy bien si por suerte o por desgracia, me ha tocado pasar algunas horas en la sala de espera de urgencia. Allí suceden muchas cosas, personas que vienen y van, familiares preocupados, gente triste, alegres, que hablan o que enmudecen. No cabe duda que, encontrarse con un problema de salud, nos enfrenta sin miramientos y bruscamente, con la fragilidad humana. Por la sala de espera y, en unas pocas horas, algunas realidades de nuestra sociedad pasaron ante mis ojos: (más…) -
Demasiado frágiles
Metidos en la cotidiana realidad, creemos que las personas son invulnerables. En el libro de la vida leemos con atención, que hemos de ser fuerte, no debemos llorar, tenemos que conseguir la mayor fortuna… Tu valor depende de lo que tengas. Así, por tanto consideramos que el poder, las posesiones, la estima, son claves para encontrar la felicidad. Sin embargo, todos los acontecimientos de la vida nos demuestran que no es así.Eres polvo y en polvo te convertirás. Así de dura es la sentencia con la que nos obsequia la vida. Por más que quieras acumular riquezas, no servirán de nada, por más que quieras tener suerte, por más que seas valorado… más tarde o más temprano pasarás a figurar apuntado en el libro de la historia que se escribe de ceniza y polvo.
Somos frágiles pero nos negamos a admitirlo. Somos débiles, diminutos con una existencia limitada. En ocasiones hay quienes desperdician esa vida buscando la felicidad donde no está. En las posesiones, en lo material, en aquello que de nada sirve, porque no lo dejaremos en herencia ni tampoco nos lo llevaremos.
Algún acontecimiento de la vida cotidiana, una enfermedad, un accidente, un encuentro, nos recuerda que somos muy frágiles. Nos rompemos con mucha facilidad. Sin embargo, la maquinaria social nos distrae durante la vida para alimentar a quienes tampoco tienen en cuenta que eres polvo y en polvo te convertirás…
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El sonido de la felicidad
Con este titular abrió un informativo la información relacionada con la lotería de Navidad mientras se escuchaba a los niños de san Ildefonso cantando los números y sus receptivos premios. Parece un mensaje simple, pero viene a reflejar aquel viejo dicho que, contado de otra forma, sería «el dinero da la felicidad». Cosa que, evidentemente, sabemos que no es cierta. Porque la gran mayoría tenemos dinero razonablemente. Es decir, tenemos para vestirnos, comer, donde vivir. Y sin embargo, no vemos a personas que son radicalmente felices. Es más, todos conocemos a alguien que en algún momento ha resultado agraciado por algún sorteo ¿ha encontrado de esa forma la felicidad? ¿Son ahora más felices que antes?
El problema radica en cada día recibimos muchos mensajes erróneos como el del informativo que nos hacen buscar la felicidad en el lugar equivocado. Así, algunas personas se pasan toda la vida pensando que cuando ganen un poco más de dinero serán más felices. Creen que cuando cobren la paga extra todo será mejor, o cuando terminen un trabajo importante y lo cobre, todo cambiara, incluso, como creían algunos: ¡si me toca la lotería…! Y así se nos va la vida, buscando de un lugar para otro, como nómadas, sin encontrar lo que buscamos. (más…)
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Y así… se nos va la vida
En una conversación habitual en estos días, alguien menciona el tiempo. ¡buuuf que calor hace. Tengo ganas que llegue ya el invierno! Pero si el verano es maravilloso, las tardes son enormes, podemos ir a la playa, mucho tiempo libre para estar con los amigos, con la familia… No, quiero que venga el frío ya. Evidentemente, no voy a entrar en una discusión por el tiempo, pero sí que me viene a la cabeza el titular de esta entrada ¡Y así… se nos va la vida! (más…)

