Esta afirmación puede resultar dura, pero es así de cierta: nadie puede hacerte feliz, nada ni nadie. Entonces ¿Quien me va a hacer feliz? ¿Cómo voy a hacer feliz? Obviamente, tu eres la única persona responsable de tu felicidad: nadie más, ni con nadie, ni al lado de nadie, ni con otras personas ni con otras situaciones: sólo tu y tu felicidad, ahí no entra nadie más.









