Un inspector visitó una escuela primaria. En su recorrido observó algo que le llamó la atención: una maestra estaba atrincherada atrás de su escritorio,los alumnos hacían un gran desorden; el cuadro era caótico.
Decidió presentarse:»Permiso, soy el Supervisor… ¿Algún problema?»
«Estoy abrumada señor, no sé qué hacer con estos chicos… No tengo láminas, no tengo libros, el CEP no me manda material didáctico, no tengo recursos electrónicos, no tengo nada nuevo que mostrarles ni qué decirles…» (más…)

Este fue un eslogan que utilizó una radio durante el proceso de legalización de las Frecuencias Moduladas en Canarias. Contemplando la imagen parece que no se trata de un simple eslogan sino de una actitud humana casi generalizada. A todos parece gustarnos llevar la contraria, rebasar los límites, desobedecer lo impuesto. Sin embargo, los problemas comienzan cuando mi desobediencia a las normas entra en conflicto con otras personas que la quieren cumplir o que tampoco le gusta nuestra actitud.