Estaba viendo una película en la que una de las protagonistas no era capaz de perdonar a su madre. Ella, la madre, la abandonó de pequeña y, aunque había regresado para verla y recuperarla nuevamente, era incapaz de perdonarla. Por más que avanza la trama, pese a que el resto de la familia sí que la perdona, esta muchacha no puede. Así que pensé en lo terrible que es no poder perdonar. Debe ser tremendo cuando no puedes perdonar.
Categoría: Vivir Feliz
Reflexiones y propuestas, que bajo mi humilde punto de vista, nos pueden ayudar a ser un poquito más felices…
-
Juzgamos con demasiada facilidad
Nos pasamos el día juzgando. Los políticos que no hacen bien su trabajo, los agentes de seguridad que se exceden o no desarrollan bien su cometido, la persona poco amable que nos atiende en el supermercado. Además, en este periodo complicado juzgamos al vecino que sale algunas veces de más a pasea a su perro, a quien sale fuera de hora a hacer deporte, quien no usa guantes o mascarilla. Juzgamos con demasiada facilidad.
-
Ver el bien en todo
Ser Positivo/a no es fingir que todo está bien. Ser positivo es ver el lado bueno de las cosas. Hay mucha crítica hacia la positividad. Hay quien dice que es una artimaña para disfrazar la realidad. Sin embargo, una de las mejores definiciones que he leído recientemente sobre “ser positivo” es, precisamente la capacidad de ver el lado bueno de las cosas. Ver el bien en todo.
-
La importancia de las palabras
En alguna ocasión he comentado la importancia del lenguaje que utilizamos. Especialmente interesante las palabras que nos decimos a nosotros/as mismos/as. Nuestro diálogo interno puede ayudar a estar mejor o peor. No es igual que continuamente nos digamos que somos un desastre, que todo nos sale mal, que no damos una a decirnos que lo estamos intentando, la próxima vez saldrá mejor, tampoco está tan mal… esa forma de hablarnos nos constituye y nos hace ser de una manera o de otra
-
Ser agradecidos y recrearnos en lo pequeño, claves para seguir adelante
Estamos encerrados y hay muchas cosas de las que podemos disfrutar. Sobre todo, lo que prefiero es celebrar cada día la vida, lo mínimo, lo sencillo. Cuando pregunto sobre lo bueno de estar en casa durante tanto tiempo, algunas grandes personas me dicen que se recrean en lo mínimo ¡esa es la actitud! Antes nunca fue tan maravilloso ir a buscar el pan, llevar la basura o limpiar la casa, sobre todo en equipo, con nuestros seres queridos ¡que maravilla estar en casa!
-
Celebrar lo inesperado
Nos encontramos ante una situación inusual. Una enfermedad que se propaga y siembra el pánico, estado de alarma, clases suspendidas, calles vacías, aplausos en las calles, compras compulsivas en los supermercados. Ante toda esta situación surge la angustia, el miedo a lo que puede suceder, pero ante todo, no debemos perder la positividad y las ganas de seguir adelante, celebrando las dificultades.
-
¿Se abusa del pensamiento positivo?
Vuelve nuevamente la eterna pregunta ¿estamos obligados a ser felices? ¿por qué ese movimiento de quien considera que ser feliz debe ser casi una obligación? ¿Debemos ser positivos siempre? Creo que todas las preguntas se contestan con un NO, rotundo. Se critica desde muchos sectores la imposición del pensamiento positivo y de una vida optimista y feliz, porque lo consideran como una utopía. Y, en cierto modo, tienen razón. No se puede estar feliz, positivo y alegre siempre. Parece que asistimos a una dictadura de la felicidad: Es obligado ser feliz, pero no, no es así.
-
Dejar de hacer cosas que valoramos
Normalmente esperamos a que suceda algo extraordinario para valorar lo realmente importante. Cuando sufrimos una ruptura, al despedirnos de alguien o cuando se nos estropea el móvil o el electrodoméstico que tanto usamos, todo se nos viene abajo. Por eso hay quien invita a “ayunar” de esas cosas necesarias para valorarlas antes de perderlas.
-
El descontrol nos hace más felices
Parece una tontería, pero no lo es. Vivir una vida en la que no tengamos todo atado y bien atado, produce bienestar. La razón es sencilla, si todo está controlado, si tenemos todo pautado, preparado y previsto, vamos a vivir entre el aburrimiento y la rutina. Para evitarlo hay que soltar las riendas a la improvisación y al cambio. No tenemos, ni debemos tenerlo todo controlado.
-
Como ser creativos
Desde muchos ámbitos se nos propone ser creativos/as y, sin embargo, parece que la creatividad es exclusivo de artistas, escritores o bohemios. Pero no me cabe la menor duda que todos/as podemos ser creativos en nuestra vida diaria y podemos fomentar la creatividad en actividades cotidianas. La creatividad, tal como la veo, se desarrolla teniendo en cuenta algunas cuestiones.