Tiene que tener muchos ingredientes deliciosos: unos buenos entremeses y un postre delicioso. Un buen libro, por ejemplo, tiene también otros ingredientes llamativos, lo mismo que una película. Pero si nos ponemos a mirar con detenimiento, es probable que todos tengan algo en común. Un buen comienzo y un buen final. Algunos lo llaman el bocadillo, en el sentido de que se debe empezar y terminar bien. Eso, según los entendidos, deberíamos extrapolarlo a nuestra vida. Si queremos una buena vida, deberíamos valorar tener un buen comienzo y buen final en cada día.

