El dicho no dice eso, sino justo todo lo contrario. Hoy, parece que lo que vale es el individualismo y el estar bien yo, cuidarme yo, tener buen físico yo, comer bien yo, viajar yo con quien yo quiero a donde yo quiero y hacer lo que me plazca. Sin embargo, ahí no encontramos la felicidad, sino que se demuestra que las personas más felices y longevas son aquellas que tienen buenas y largas relaciones. Por tanto, peor solo y mejor bien acompañado. Aunque no hay que quitarle mérito al dicho, antes que estar en una relación tortuosa, que nos agobia, que no nos permite ser felices… pues mejor solos/as, que estar aguantando estupideces.
