Cuando quieres que se cumplan, si no, pues a lo mejor suceden, se cumple lo que se había profetizado, pero como no estamos pendientes de ellas, pues poco caso le hacemos a eso y nos da un poco igual… Sucede que, cuando pensamos de forma más o menos continua: me voy a equivocar, me voy a equivocar y llega el momento y, obviamente te equivocas, si piensas que me va a salir mal, me va a salir mal o voy a suspender, voy a suspender… sin duda… La profecía se cumple.

