Volvemos al tan traído y llevado tema de la felicidad. Se han dado cientos de definiciones, se trata de buscar en los más recónditos lugares, hay quien dice ser feliz y quien asegura que es absolutamente infeliz. Probablemente sea revelador saber que la felicidad no es una finalidad, no es un estado, no es un lugar de llegada, sino que es la consecuencia de tantas otras cosas en la vida. Entender esto nos puede poner en la senda de la felicidad más profunda. No se trata de decir «como soy feliz, me encuentro bien», no es «cuando llegue a tal lugar o tenga tales cosas, seré feliz», no. Porque soy y porque estoy bien, estoy feliz, porque estoy agradecido/a, porque amo, soy feliz.









