
Con este titular abrió un informativo la información relacionada con la lotería de Navidad mientras se escuchaba a los niños de san Ildefonso cantando los números y sus receptivos premios. Parece un mensaje simple, pero viene a reflejar aquel viejo dicho que, contado de otra forma, sería «el dinero da la felicidad». Cosa que, evidentemente, sabemos que no es cierta. Porque la gran mayoría tenemos dinero razonablemente. Es decir, tenemos para vestirnos, comer, donde vivir. Y sin embargo, no vemos a personas que son radicalmente felices. Es más, todos conocemos a alguien que en algún momento ha resultado agraciado por algún sorteo ¿ha encontrado de esa forma la felicidad? ¿Son ahora más felices que antes?
El problema radica en cada día recibimos muchos mensajes erróneos como el del informativo que nos hacen buscar la felicidad en el lugar equivocado. Así, algunas personas se pasan toda la vida pensando que cuando ganen un poco más de dinero serán más felices. Creen que cuando cobren la paga extra todo será mejor, o cuando terminen un trabajo importante y lo cobre, todo cambiara, incluso, como creían algunos: ¡si me toca la lotería…! Y así se nos va la vida, buscando de un lugar para otro, como nómadas, sin encontrar lo que buscamos. (más…)